El run run

Las obsesiones de Tardà y Díez

La defensa del catalán se ha convertido en una obsesión política del diputado de ERC, Joan Tardà. Lo mismo interpela a Carmen Chacón para que los militares destinados en Cataluña atiendan en catalán que al titular de Justicia, Francisco Caamaño, para que lo hagan los jueces. Cierto es que, empujado por su obsesión, se ha pasado de frenada y Caamaño le ha aclarado: "Sobre los jueces pregunte al Consejo del Poder Judicial, que es el que manda, salvo que sean de paz, en cuyo caso, pregunte a la Generalitat, donde ustedes gobiernan". Luego el ministro ha tenido que reconocer que de 628 secretarios judiciales, sólo 142 han acreditado el conocimiento de la lengua oficial de la comunidad autónoma, lo que permite a Tardà proseguir con su batalla sobre justicia lingüística. Como el runrún va de obsesiones, he ahí la de Rosa Díez, reclamando por tierra, mar y aire que se elimine el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) "por su reiterada falta de objetividad", según explica en la proposición no de ley que ha presentado para que se debata en el Pleno en la Comisión Constitucional, tanto da. Díez aspira a ser la bisagra de la gobernabilidad en España, lo mismo que ERC en Cataluña, y si el CIS no lo detecta es que no sirve.