El run run

La obra estética de Gallardón

El alcalde desokupador de Madrid, Alberto Ruíz-Gallardón, se dispone a gastar una millonada en tirar abajo el revoque reciente de la fachada y del enorme patio interior del cuartel de Conde Duque, que se enfoscó con cemento de color rojizo dentro de un plan de

rehabilitación del edificio que culminó en 2004 y en el que se invirtieron más de 45 millones de euros. La decisión de Gallardón, de acuerdo con las constructoras, correrá a cuenta del Plan E, es decir, de todos los españoles. El histórico cuartel, convertido en el "mayor contenedor cultural" madrileño, según la terminología municipal, se llevará 35,77 millones de los 277 asignados a la capital. Sus instalaciones –teatro, salón de actos, archivo de la villa, hemeroteca, biblioteca, museo municipal y salas de exposiciones– han sido clausuradas y sus empleados se hallan "encapsulados", como ellos dicen. Puertas, ventanas y conductos de aire acondicionado serán sellados para evitar que respiren la polvareda de la operación estética del regidor, que, por eso, no ha podido ceder el recinto, como otros años, a su colega Teófila Martínez para la presentación de los Carnavales de Cádiz en Madrid. Queda claro que a Gallardón le va el dispendio y el ladrillo visto originario. Pero no se preocupe doña Teófila, que el teatro Conde Duque renacerá en 2012 con mayor aforo y será mucho más bonito. Eso le ha dicho.