Crisis de confianza

Nos piden confianza en los mercados, en el Ibex y en la triple A.
En la Eurozona, en el BCE y en Trichet.
Nos piden confianza en la banca, en los bonos y en la deuda soberana.
Nos piden confianza Merkel, Rajoy, ZP y Sarkozy.
Nos piden confianza en las instituciones, en los ajustes y en la productividad.
Nos piden confianza en el rescate y en que no nos rescaten.
Confianza en el crédito.
Y crédito de confianza.
¿Qué nos piden cuando nos piden confianza?

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Salmo

Nos dicen que viene un tsunami y no hay mar.
Nos dicen que viene un terremoto y no tiembla el suelo.
Nos dicen que nos atacan los mercados y nos atacan ellos.

Nos dicen que es lo que hay y no se ve.
Nos dicen que no hay y estamos rodeados de objetos.
Nos dicen que algo ha salido mal y legislan para que lo comprobemos.

Nos dicen que no hay crédito y son ellos los que lo niegan.
Nos dicen que son así las cosas y las cosas son unas moradas y otras rosas.
Nos piden con-fianza y tendrán confianza.

Confianza en mi abuela y en las verduras.
Confianza en mi osito Ray y en el Quijote.
Confianza en que mañana amanece y en que yo te entiendo.

Confianza en mis manos y en las tuyas.
Confianza en un en un bocadillo de jamón.
Confianza en las madres trabajadoras y en los hijos disidentes.

Confianza en la risa y en el futbolín.
Confianza en que si no crees en el monstruo no te come.
Confianza en que somos más y desconocidos.
Confianza en que si ellos hacen trucos, nosotros magia.

 

 

Confío en el corazón y… dónde está?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

«Sin la fe no se tiene nada. Si no se tiene confianza, no se tiene nada tampoco. Porque si lo que se encuentra es desconfianza no se puede tener una relación positiva con el otro, será siempre recelosa. Entonces, el primer punto es la confianza, la confianza en el hecho de que es posible pensar otro mundo, la confianza en el proyecto común. Luego, la fidelidad, porque es necesario estar juntos, ser fieles a esa confianza. No se trata de tenerla de vez en cuando y por azar, hay que continuarla. El único imperativo es continuar, no dejarse desalentar, no renunciar, mantener la confianza, porque de inmediato esa confianza va a encontrarse obstáculos terribles, fracasos, imposibilidades. Y desde el interior de la fidelidad se crea la comunidad amistosa de los que son fieles. La amistad es la consecuencia de una fidelidad común. A veces, incluso, la amistad es considerada como una fidelidad a la infancia, a la juventud. Es muy común tener amigos de la juventud. Por lo tanto, la amistad es consecuencia de la fidelidad, y la fidelidad remite siempre a cierta confianza» (Alain Badiou)

 

 

 

Yo confío en el abismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En mi banco

 

 

 

 

 

 

 

Confío en una cuerda sana y un amigo atento

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me fío del criterio de los profes de la #marea verde

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

confío en la mancha roja que es una niña y en breve se levantará y correrá y confío en la yerba,    que seguirá creciendo y en los troncos en que los colocará alguien, por ejemplo mi abuelo hace  treinta años.