Malo Será

Un nuevo fracaso humano

 

"Lamento la muerte de miles de vidas preciosas, pero no me regocijaré con la muerte de nadie, ni siquiera con la de un enemigo". Lo dijo Martin Luther King. También él fue quien nos enseñó que "la violencia no es el remedio". Son las diferentes versiones de los Premios Nobel de la Paz. Luther King lo obtuvo en 1964, cuatro años antes de que lo asesinaran en la ciudad estadounidense de Memphis, el 4 de abril de 1968. Cuarenta y un años más tarde, en 2009, el mismo Nobel recaía en las manos de Barack Obama, ahora presidente de Estados Unidos. En su discurso en el momento de recibir el galardón, Obama ya apuntaba claramente su postura: "Las negociaciones no pueden convencer a los líderes de Al Qaeda para que depongan las armas. Decir que la fuerza a veces es necesaria no es un llamamiento al cinismo, es un reconocimiento a la historia; las imperfecciones del hombre y los límites de la razón"*.

Ayer, el presidente estadounidense dio otro discurso, no muy alejado de aquel que ofreció en Suecia. Anunció que Estados Unidos había asesinado -dejémonos de eufemismos- a Osama Bin Laden. Las palabras de Obama, por mucho júbilo que desataran, no son sino una muestra de un nuevo fracaso humano. Esconder la necesidad de violencia en discursos en apariencia pacíficos no deja de ser una derrota, por muy bueno que sea su orador. Obama terminó su intervención con unas palabras que, cuanto menos, son para reflexionar: "Recordemos que podemos hacer estas cosas no solo por la riqueza o el poder, sino por lo que somos: una nación, bajo dios, indivisible, con libertad y justicia para todos". "Se ha hecho justicia", dijo. Es curioso lo diferente que puede ser la concepción de justicia. Para unos es venganza. Para otros -me incluyo- la justicia es diferente: juicio justo, defensa y condena -nunca a muerte-. No entiendo las ejecuciones extrajudiciales como justas. Es más, me atemorizan.

Nunca celebraré un asesinato, sea quien sea la persona que lo haya cometido u ordenado. El derecho a la vida prevalece aún hoy por encima de todo. Y si la única forma de hacer "justicia" es asesinar, entonces tenía razón Obama el día que recibió el Nobel de la Paz. El ser humano es imperfecto. Hoy un poco más que ayer.

*El 10 de diciembre de 1964, en Oslo, Luther King terminaba su discurso de una forma bien distinta: "Después de reflexionar, concluyo diciendo que este premio [...] es un profundo reconocimiento de que la no violencia es la respuesta de la política crucial y la interrogante moral de nuestro tiempo: la necesidad del hombre para vencer a la opresión y a la violencia sin recurrir a la violencia ni a la opresión".