El grito en el suelo

Benjamín Prado casó y cumple cincuenta

Cuando el reloj se dispara
medio siglo sabe a lluvia
y desconsuelo.
Cincuenta, quién los pillara,
recién casado con rubia
de altos vuelos.

Por firmar otra canción,
contigo, Benja, yo empeño
mi camisa.
Nos espera otro renglón
más torcido, poco sueño
y mucha risa.

Que Venus te sea propicia
multiplicando tus peces
y tus panes,
que no te falten caricias
ni el laurel que se merecen
tus desmanes.
Cofrade en Ángel y en Dylan,
vacuna de sinsabores
dame cuerda,
cuando me pones las pilas
mando a mis doctos doctores
a la mierda.

Que la novela que estrenas
te abra las puertas roñosas
del parnaso,
que no te arruguen las penas
que las musas desdeñosas
te hagan caso.

De ventaja, mariquita,
te saco década y pico,
triste fama,
descorchando otra viudita,
decorando el abanico
de tu dama.