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Seguridad Nacional de EEUU quiere tus datos biométricos

De confirmarse el acuerdo, EEUU tendría acceso a millones de registros biométricos de ciudadanos europeos. - Pixabay

A finales del pasado mes de junio, el eurodiputado del Partido Pirata alemán, Patrick Breyer, informaba de una reunión informal entre los miembros del Comité de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos Internos (LIBE, por sus siglas en inglés) del Parlamento Europeo y representantes del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU (DHS, por sus siglas en inglés). El objetivo de esa reunión era presentar el nuevo programa International Biometric Information Sharing (IBIS) estadounidense para compartir información biométrica a nivel internacional.

Al parecer, además de Reino Unido, tres países más de los 27 de la Unión Europea (UE) se habrían adherido a este programa, lo que de confirmarse socavaría los tratados europeos al suscribir acuerdos directos con los Estados miembros. EEUU estaría presionando con restablecer la exigencia de visado para viajar desde la UE en caso de que no se acepte este intercambio de información.

La preocupación es máxima en el ámbito de la defensa de la privacidad, puesto que según indica Breyer, al preguntarse qué datos exactamente pretende compartir EEUU la respuesta fue "tanto como sea posible". Desde la óptica del eurodiputado alemán, esta propuesta de Washington supone un chantaje a Europa, a la que insta a cancelar el programa de exención de visado para la ciudadanía de EEUU.

Breyer, que acusa a EEUU de carecer de una protección adecuada de datos personales y derechos fundamentales, sostiene que "proporcionar datos personales a EEUU expone a nuestros ciudadanos, por ejemplo, al riesgo de detención arbitraria y falsas acusaciones, con posibles consecuencias nefastas" bajo el pretexto de la guerra contra el terrorismo.

La organización Statewatch ha tenido acceso a un documento del DHS que vendría a corroborar la versión del eurodiputado alemán. Según expone este folleto, el programa IBIS ayudaría, tanto a EEUU como sus países socios, a detectar fraudes, identificar delincuentes internacionales, delincuentes sexuales, narcotraficantes, terroristas, etc. Cada acuerdo IBIS se enmarcaría dentro de un Acuerdo de Seguridad Fronteriza Mejorada (EBSA, en inglés) o similar, para garantizar el intercambio de millones de registros al año de datos personales.

Según se expone en este documento, la mayor base de datos biométricos de EEUU, IDENT/HART, es la más segunda más grande del mundo con más de 270 millones de identidades procedentes de más de 40 agencias estadounidenses. Esta es la base con la que los países europeos intercambiarían la información de los pasajeros, todo ello en un proceso automatizado capaz de realizar las transacciones en cuestión de minutos.

El tamaño de IDENT/HART excede a esos 270 millones de identidades, porque a cada una de ellas le corresponde uno o varios ‘encuentros’ registrados por algún funcionario estadounidense. Estos encuentros alcanzan la cifra de 1.100 millones que contienen las distintas colecciones biométricas, con sus correspondiente fecha, hora y propósito cuando fueron registradas en el sistema.

Estos encuentros pueden contener información relativa a datos biométricos que van desde las huellas dactilares, a fotografías faciales, cicatrices, tatuajes, marcas e imágenes de iris...; datos personales como nombre y apellidos, apodos o alias, fecha de nacimiento, género, ciudadanía y nacionalidad y país de nacimiento, número de pasaporte y visa; datos sobre la naturaleza de las interacciones con EEUU (turismo, negocios...); antecedentes penales, etc.

La eurodiputada holandesa Sophie in 't Veld ha registrado una pregunta ante la Comisión Europea en la que lanza tres cuestiones muy específicas, solicitando confirmación de la amenaza de EEUU de terminar la exención de visado si la UE no acepta el programa IBIS, e interesándose por la respuesta dada por parte de la Comisión Europea (CE). Asimismo, la representante holandesa también pregunta cómo impedirá la CE que EEUU acceda a las bases de datos biométricos de la UE, sin que hasta la fecha haya obtenido respuesta alguna.