Quien cree estar de vuelta de todo es que nunca ha ido a ninguna parte

Qantas y Rolls Royce: Segundo incidente grave de motor en 65 días (A380 y B747)

Hoy, un Airbus A380 de la aerolínea australiana Qantas ha sufrido un grave fallo de motor, obligándole a realizar un aterrizaje de emergencia.
El pasado 30 de agosto, ocurrió exactamente lo mismo en un Boeing-747 de esta misma compañía, equipado también con un motor Rolls-Royce.

Breve nota preliminar.

Hoy, el Airbus A380 ha sufrido su primer incidente grave en la unidad matrícula VH-OQA de la aerolínea australiana Qantas. Tras unos primeros momentos en que las principales agencias de noticias hablaban de accidente, la situación se ha saldado con un regreso de emergencia al aeropuerto de partida: Singapur. Esto es inevitable: toda máquina fabricada por el ser humano, por extraordinaria que sea, tendrá algún fallo tarde o temprano. En las primeras imágenes del incidente se observa una desintegración probablemente explosiva del motor Rolls-Royce Trent 900. También hay una rotura de menor importancia en el ala de babor, aparentemente por proyectil producido durante esta desintegración.

Desintegración parcial del motor RR Trent 900 en un Airbus A380 de Qantas, 04/11/2010
Desintegración parcial del motor RR Trent 900 en un Airbus A380 de Qantas, matrícula VH-OQA, el 4 de noviembre de 2010. (Público TV)

Cabe reseñar que, pese a las enormes fuerzas implicadas en una desintegración de esta clase, no se observan más daños significativos. En una prueba realizada antes de su puesta en servicio, Rolls Royce ya demostró que la probabilidad de que un fragmento proyectado durante la desintegración parcial de un Trent 900 escapara y causase daños mayores en los sistemas de alrededor era baja; podemos verlo en el siguiente video:


Prueba de contención en desintegración parcial de un motor Rolls Royce Trent 900 para el Airbus A380.

Aunque en el incidente de hoy se ha producido claramente una pérdida completa de contención en la parte trasera de la góndola, aparentemente esto sólo se ha traducido en la perforación moderada del borde de ataque que se observa en las imágenes; lo que viene a reforzar la idea de que esta clase de incidente en un A380 no compromete gravemente la seguridad del vuelo.

Desintegración parcial de un reactor RR RB211 en un Boeing 747 de Qantas, 30 de agosto de 2010
Desintegración parcial del motor RR RB211 en un Boeing 747 de Qantas, matrícula VH-OJP, 30 de agosto de 2010.

Más peculiar resulta que este es el segundo motor de envergadura que le revienta a Qantas y a Rolls Royce en apenas 65 días. El pasado 30 de agosto de 2010 sucedió un incidente muy parecido en un Boeing-747 Jumbo de la misma compañía, matrícula VH-OJP, también tras despegar de su aeropuerto de partida; en este caso, San Francisco. Se trataba igualmente de un motor Rolls Royce, modelo RB211-524, número de serie 13247: un modelo de motor antiguo, muy distinto al Trent 900, cuyo desarrollo le costó la ruina a esta empresa británica.
En esta ocasión nadie se planteó aterrizar la flota de Boeing-747, ni siquiera los equipados con motores Rolls Royce RB211.
La agencia australiana de seguridad aérea ATSB ha publicado ya un informe preliminar sobre lo sucedido en este incidente de agosto, donde también hubo afectación menor del ala, pero los fragmentos tampoco alcanzaron ningún otro elemento de importancia. El informe aún no establece una causa del incidente, aunque realiza las siguientes observaciones:

  • El cojinete de la turbina de baja presión resultó destruido, junto con la rueda fónica y las sondas de velocidad adyacentes.
  • El eje de la turbina de presión intermedia estaba partido en su segmento posterior.
  • Todos los álabes se habían separado del disco de la turbina de presión intermedia.
  • Los álabes de las tres etapas de la turbina de baja presión se habían separado del disco o estaban fracturados.
  • Los álabes guía del inyector de la primera etapa de baja presión estaban destruídos y los restantes, sustancialmente dañados.

Según los testigos, estos daños en el motor del B747 se produjeron en forma de detonación, al igual que parece haber sucedido en el Trent del A380. En ambos casos, a primera vista, los daños parecen concentrarse en su parte posterior. Dos incidentes tan similares ocurridos en dos motores del mismo fabricante operados por la misma compañía aérea, pero en aviones radicalmente distintos, sugerirían concentrar la atención preliminar en Rolls Royce y Qantas más que en el Boeing 747 o el Airbus A380.
Esta singular coincidencia ha conseguido despertar mi interés, por lo que iremos viendo en este blog lo que vaya saliendo al respecto de ambos sucesos. Por cierto, que hace tiempo que no sale gran cosa sobre el accidente del avión presidencial polaco, que también seguimos aquí. Poco a poco.

(Continuará)