Opinion · Otras miradas

Construyamos un Sur Sostenible

Jesús Santos

Candidato de Unidas Podemos Ganar Alcorcón a la Alcaldía de Alcorcón

Vanessa Millán

Candidata de Podemos a la Alcaldía de Rivas-Vaciamadrid

Actualmente las necesidades del sur de Madrid son claras y muchas de ellas compartidas por todos los municipios. Frente al insostenible modelo económico de especulación a través de construcción de vivienda masiva que acabó desembocando en la crisis económica, en la corrupción y en la deuda; se ha demostrado que es necesario trabajar en un nuevo modelo de ciudad sostenible económica y medioambientalmente.

Rivas y Alcorcón son dos modelos de ciudad diferente que en los últimos años han sido gobernados con políticas completamente distintas. Por una parte, Alcorcón ha sido un municipio donde se ha destruido la empresa municipal de vivienda (EMGIASA) mientras en Rivas se ha potenciado (EMV) para la gestión de vivienda pública. Igualmente el Partido Popular ha centrado su legislatura en intentar destruir ESMASA, la empresa de servicios alcorconera, mientras Rivas ha reforzado cada vez más la suya, Rivamadrid.

Esto responde a dos proyectos de ciudad diferentes, el de Rivas centrado en el desarrollo de servicios públicos y el de Alcorcón enfocado en destruir todo lo público. Claramente el primero ha supuesto una inversión enorme en servicios para toda la ciudadanía. Se ha generado un “espacio de bienestar” municipal que si no ha abarcado más áreas y no lo ha hecho aún mejor ha sido en gran parte debido al sistemático abandono en que la Comunidad de Madrid ha tenido a los municipios que no eran de su color político.

Por su parte el Partido Popular de Alcorcón, a pesar de ser afín al corrupto gobierno de la Comunidad, no ha sabido mantener las instalaciones deportivas, ha destruido la cultura en Alcorcón, ha abandonado a los mayores y otros sectores con necesidades especiales y ha dejado una ciudad terriblemente abandonada y sucia.

Claramente la apuesta por lo público es superior a otros modelos que abogan por lo contrario.

Pero lo público hasta ahora se ha mantenido a través de dos caminos: el primero ahogando a los ayuntamientos en deudas y el segundo vendiendo terreno público, que es un recurso finito del cual si seguimos abusando sin buscar alternativas acabará ahogando económicamente a nuestras ciudades. Los Ayuntamientos del Sur de Madrid deben hacer frente a esta problemática y empezar a apostar desde lo público por dos tipos de industrias principalmente.

La primera es la industria medio ambiental o la industria verde, es decir, la industria destinada a generar alternativas ecológicas, que además de generar grandes beneficios económicos, están empezando a tener una importancia capital en el mundo. La transición energética hacia los modelos renovables está en auge y es un hecho que ni siquiera las grandes petroleras podrán evitar. La industria destinada a poder vivir el cambio climático que ya tenemos encima sin agravarlo, ya tiene gran proyección en muchos países del mundo y genera miles de millones de euros al año. Estas industrias no sólo generaran grandes ingresos a las arcas municipales sino que además nos asegurarán un mundo mejor para las futuras generaciones.

La segunda apuesta es la industria digital. Claramente nos hemos adentrado en una era digital donde casi todo el mundo estamos inmersos. Industrias como las de aplicaciones para smartphones o la creación de videojuegos tienen una alta rentabilidad con unas infraestructuras baratas, donde el mayor peso lo tiene el capital humano. Esto nos permitiría generar empleo y obtener grandes beneficios.

Pero todo esto solo puede revertir positivamente si lo hacemos desde una perspectiva integral, con el foco en que revierta en los bolsillos de nuestros vecinos. Para empezar debemos asegurarnos de dar la juventud de nuestros municipios la formación necesaria para insertarse en ese tipo de empresas, asegurándonos que además la puedan adquirir cerca de casa.

Pero además debemos proporcionarles una solución habitacional, para ello debemos seguir creando un parque público de alquiler de viviendas ya sea con construcción o compra de viviendas ya construidas para abaratar los costes; asegurarnos de limitar el precio del alquiler y garantizar la prioridad para nuestra juventud. También necesitamos que nuestras empresas de servicios se impliquen económicamente en estas actividades para que todo esto traiga un rédito económico directo a las arcas municipales. Finalmente, y quizás lo más importante, cooperar con el resto de municipios de la zona sur, dejar de lado las competiciones absurdas en pos de una colaboración que nos potencie económicamente, generando sinergias económicas y sociales con todas las instituciones que nos permitan seguir avanzando hacia un horizonte sostenible.

Únicamente a través de esta apuesta por la sostenibilidad económica de los municipios, a través de la cooperación para conseguir una industrialización ecológica, podremos seguir invirtiendo en servicios públicos de calidad, no solo durante estos cuatros años de legislatura, sino durante ocho, doce o veinticuatro años más. Es el camino a un deporte y cultura de calidad, a unos servicios sociales que atiendan a todo el mundo, a una vivienda digna o un mantenimiento y limpieza de la ciudad cada día más eficiente.

Tanto en Rivas como en Alcorcón tenemos claro que desde los respectivos gobiernos seguiremos este plan, porque es el único viable. Colaboraremos en todo lo que haga falta y tenderemos la mano a trabajar en conjunto con todos aquellos municipios que deseen unirse a este sur próspero y sostenible. Porque un sur mejor es posible.