Otras miradas

Políticos, quitad vuestras manos del arte

Unlogic Crew

Colectivo artístico, autor del mural del Barrio de La Concepción de Madrid

Mural feminista en el barrio de La Concepción de Madrid. — UNLOGIC
Mural feminista en el Barrio de La Concepción de Madrid. — UNLOGIC

Una cosa tuvimos siempre clara como colectivo: podíamos ayudar a hacer nuestro entorno más amable mientras disfrutábamos pintando.

Lo vimos enseguida, con cada patio de colegio, con cada centro de mayores, con cada instalación deportiva básica que pintábamos. El entorno siempre interactúa con la obra. Es por eso por lo que, en 2016, nos involucramos en la creación de una asociación cultural en nuestro distrito.

Pero hay ocasiones especiales. No ocurre con frecuencia pero, cuando lo hace, veinte años de aventuras y desventuras pintando juntos merecen la pena. Ocurrió cuando en 2018 decoramos la fachada que se ubica frente al Hospital de la Fe, en Valencia, para dar ánimos a los pequeños ingresados en oncología pediátrica, borrando así el anuncio de una funeraria junto a los padres y madres de los pequeños héroes. O cuando decidimos realizar una pintura mural sobre la serie de Juego de Tronos y recibimos reconocimiento internacional.

En esta ocasión ha sido distinto. En septiembre de 2018 llevamos a cabo la ejecución de una pintura en el Polideportivo de la Concepción, centro deportivo ubicado en el distrito de Ciudad Lineal. El mural concentra el retrato de quince mujeres que representan la aportación social femenina, siempre denostada, para reconocer y enfatizar su labor, y la necesidad actual de seguir luchando por una igualdad efectiva. Ellas, entre otras muchas, nos guían con su ejemplo: Rigoberta Menchu, Lucía Sánchez Saornil, Rosa Arauzo, Ángela Davis, Valentina Tereshkova, Chimamanda Ngozi, Emma Goldman, Frida Kahlo, Kanno Sugako, Liudmnila Pavlichenko, Nina Simone, Billie Jean King, Gata Cattana, Rosa Parks y la Comandanta Ramona.

La Mesa de Igualdad de los Foros Locales de Ciudad Lineal manejaba la idea de la representación mural desde muchos meses atrás. Le dieron forma, lo presupuestaron, lo abrieron al conjunto de vecinas y elevaron la propuesta al pleno del distrito, aprobándose la realización de dicho mural en al ámbito del programa 'Compartiendo Muros', un proyecto para la realización de un mural en cada uno de los 21 distritos de la capital, elaborados de forma participativa.

Bajo esa premisa, se realizaron reuniones vecinales abiertas, donde se propusieron diversas formas de abordar la realización de la obra. El sentir colectivo fue, desde el primer momento, que Ciudad Lineal debía ser un ejemplo de expresión en favor de la igualdad. La propuesta ya no era sólo de la Mesa de Igualdad: nuestros barrios la hicieron suya.

Y sin hablar ni una sola palabra de política.

Desde el colectivo artístico Unlogic, recibimos el encargo de realización de dos bocetos distintos, sometidos a votación a través de la web 'DecideMadrid'. Con casi un millar de votos, la representación de mujeres conocidas por su aportación social fue la más apoyada.

Durante nueve días, ejecutamos una pintura mural de casi 60 metros, ayudados por las vecinas. Cualquiera que pasaba por allí, y quería, era invitada a pintar. Acudieron asociaciones con críos, AMPAS con los menores de sus centros: les guiamos mientras pintaban y aprendían sobre las mujeres que estaban ayudando a representar.

Y, de nuevo, nadie habló de política.

Una vez terminamos la obra, continuamos con nuestra vida. El mural seguía ahí, intacto pese a lo accesible del mismo, y la relación se reducía a cuando lo veíamos al pasar, pues somos vecinos de Ciudad Lineal.

Éramos totalmente ajenos al vínculo que se fue desarrollando con el paso de los meses entre nuestras vecinas y la obra que habíamos realizado. Sí, nos llegaba algún mensaje por redes sociales, fotos por aplicaciones de mensajería... Nada que no fuera habitual cuando realizamos una pintura mural en entornos públicos urbanos.

Nos sentimos muy orgullosos de nuestras vecinas y de poder pintar para ellas. Y de reclamar que esa decoración, que ya es suya y no nuestra, permanezca. Queremos visibilizar la contribución social de la mujer, queremos su recuerdo en nuestros barrios, queremos sumar y no restar. Y queremos que la política quite sus manos del arte.

Llegará el día en que la igualdad efectiva sea real. Ese día, quien hoy propone eliminar, dividir y confrontar, ya no estará en política. Pero las mujeres seguirán representadas en las paredes de nuestros barrios.