Otras miradas

Primarias decisivas

Josele Aguilar

Senador del PSOE

Susana Díaz y Juan Espadas en una imagen de archivo.- EFE
Susana Díaz y Juan Espadas en una imagen de archivo.- EFE

Es la hora del cambio, por fin, en el PSOE andaluz. Es la primera vez desde hace muchos años que estamos ante un verdadero proceso de renovación y no de sucesión.

Hace cuatro años celebrábamos la histórica victoria de Pedro Sánchez en las primarias en las que los militantes tomamos la palabra y abrimos un nuevo tiempo de ilusión y esperanza en nuestro partido.

Cuatro años después, Pedro Sánchez es presidente del Gobierno más progresista y feminista de la historia de España. El esfuerzo y el entusiasmo de entonces valió la pena. Nada de aquello hubiera sido posible, así lo creo, si las inercias del pasado hubieran impuesto a Susana Díaz.

Hoy toca levantarse de nuevo para que el PSOE andaluz se sume a la marea del cambio en el partido. Se lo debemos a Pedro Sánchez pero, sobre todo, nos lo debemos a nosotros mismos como militantes socialistas andaluces, porque sin renovación no volveremos a gobernar en San Telmo.

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, es la persona mejor capacitada para liderar ese proyecto de cambio y de reconciliación que nos permita volver a recuperar la confianza mayoritaria de los andaluces. No podemos permitir que el PP y Vox sigan teniendo por más tiempo el destino de esta tierra en sus manos.

En las elecciones autonómicas de 2018, Susana Díaz perdió el gobierno andaluz. Fue un golpe histórico, pero ni se asumieron responsabilidades ni se abrió un proceso de reflexión para analizar por qué habíamos perdido el apoyo que los andaluces siempre nos habían dispensado. Igual es que no se quería conocer la razón de ese desapego.

Resulta sorprendente que para seguir aferrada al cargo Susana Díaz haya hecho suyo el discurso de la derecha, también contra Pedro Sánchez y su Gobierno, como si estas primarias fueran una revancha de las que perdió.

La derecha y sus medios afines intentan convertir las primarias del 13 de junio en una nueva prueba de fuego para el liderazgo de Pedro Sánchez tanto en el PSOE como al frente del gobierno. Su único objetivo es tratar de desgastar al máximo al presidente.

La actitud de Susana Díaz favorece esa estrategia al presentarse como candidata frente a Sánchez, prestándose a que una hipotética victoria suya fuese interpretada como una derrota del líder del partido. Y en su nueva deriva no ha dudado, como antes decíamos, en hacer suyo incluso el mantra de la falsa libertad de Ayuso o criticar propuestas del Gobierno de Pedro Sánchez, como si ello sirviese para conseguir votos en unas primarias.

La derecha y la ultraderecha política y mediática viven obsesionadas con derribar al gobierno de Pedro Sánchez. En una actitud claramente antidemocrática, negaron su legitimidad desde el minuto uno e intentaron desestabilizarlo, utilizando de forma indecente la pandemia. Ahora pretenden trasladar que la legislatura está acabada y siguen utilizando arteramente cualquier ocasión para ello, como  la crisis diplomática con Marruecos.

Todo les vale para intentar debilitar al PSOE y a su secretario general y en esa estrategia, han visto en las primarias andaluzas una nueva posibilidad de desgaste. Una victoria de Susana Díaz en las mismas sería utilizada por la derecha como gran altavoz contra Sánchez y como síntoma de su declive también dentro del partido. Esa y no otra es la razón para que los medios de comunicación mas cercanos al PP y a Vox estén jaleándola.

Y lo sorprendente es que Susana Díaz no sólo se haya dejado querer por esta estrategia, sino que la alimenta presentándose como la "candidata frente a Ferraz" cuando todo el mundo sabe que es la candidata que encarna el pasado; la candidata del más rancio aparato del partido en Andalucía.

Pues en esa estrategia que no cuente conmigo. Es hora de completar el nuevo tiempo del partido en el PSOE andaluz: cerrar las etapas del pasado de una vez por todas, reencontrarnos mirando al futuro, sin estigmas de dónde venimos;  y preparar, con Juan Espadas a la cabeza, un nuevo proyecto que nos lleve de vuelta al gobierno de la Junta y que sea decisivo y leal con el PSOE de toda España.