Otras miradas

Hartas de estar hartas

Lidia Fernández Montes

Secretaria de las Mujeres de CCOO Madrid

Una mujer ssotiene una pancarta en la que se lee 'No nací mujer para morir por serlo', en la manifestación en Madrid con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en Madrid a 25 de noviembre de 2019.- Jesús Hellín / Europa Press

Simone de Beauvoir sostenía que "no se nace mujer, se llega a serlo", y es a través de la violencia contra las mujeres como mecanismo de dominación como se ha impedido a lo largo de la historia que las mujeres nos construyésemos como sujetos empoderados, relegándonos a sujetos subalternos o subordinados.

Una conducta premeditada para controlar, dominar y someter a las mujeres en general o a una mujer en particular que se ejerce independientemente de su estado civil, su procedencia, su clase social o su cultura.

Una violencia que se expresa en múltiples formas con el objetivo de recluir a las mujeres en el espacio privado pero que, como nos enseñaron las feministas radicales en los 60 y 70, no es un asunto privado sino político y que, si bien es cierto que pueden existir factores que incrementen la prevalencia, el único factor de riesgo es ser mujer. Violencia física, sexual, psicológica, económica, institucional… Violencia estructural, porque hablamos de una violencia instrumental que se ha configurado como un medio de control y supervivencia del patriarcado.

Se trata de un fenómeno con arraigadas raíces culturales que alimentan una estructura social basada en el sexismo: en el poder otorgado a los varones y a lo masculino y en la desvalorización o sumisión de las mujeres y lo femenino. Para ello, el patriarcado se ha servido de mitos, estereotipos y creencias que han impedido que este problema se abordase con la profundidad que merece, pero también del desinterés de muchos gobiernos -el de la Comunidad de Madrid entre ellos-.

Justo el día en que en las redes sociales se conmemoraban los seis años de la Marcha sobre Madrid contra las Violencias Machistas celebrada el 7 de noviembre de 2015, desayunábamos con el caso de un nuevo asesinato machista, el asesinato 1118 desde que se tienen datos oficiales.

Estamos hartas, hartas de la violencia que nos golpea y asesina, hartas de violaciones, hartas del acoso sexual y por razón de sexo en el ámbito laboral, hartas de la violencia económica, hartas de recordar -día sí y día también- que no "mueren" sino que son asesinadas, hartas de la justicia patriarcal, hartas de la violencia institucional, hartas de que el Pacto de Estado no haya sido una Cuestión de Estado…. Tan hartas que estamos hartas de estar hartas. Por eso, el 25 de noviembre saldremos todas a la calle, hartas de la violencia contra las mujeres.