Otras miradas

Mientras tanto

María Guijarro

Diputada en el Congreso por el Partido Socialista

Vista del escaño vacío (d) del líder del Partido Popular, Pablo Casado tras abandonar el hemiciclo durante la sesión de control al Gobierno,- EFE/Mariscal

La semana empezaba vertiginosa en el Congreso y así transcurrió. Tras la aprobación de la Reforma Laboral, vino la subida del SMI. Una de las grandes mejoras para las y los trabajadores más vulnerables de este país.

Y empezaba el despiece político del partido de la oposición. Mientras tanto, la semana continuaba con la prórroga de medidas en materia de ERTES. Uno de los grandes muros sociales de contención en esta maldita pandemia.

Y la ciudadanía comenzaba a abrir mucho los ojos y los oídos con el posible caso de corrupción en la Comunidad de Madrid, icono de "libertad y cañas".

Mientras tanto, nos llegaban noticias desesperanzadoras de una tierra lejana con trabajadores del mar, que no atendían a nacionalidades, ni a identidades; sino, a lo que les unió, una maldita parada de motor y una gran ola que se tragó vidas y futuro.

Y se iniciaba la transmisión en directo de uno de los episodios más increíbles de los últimos años en la política española.

Mientras tanto, desde el Gobierno y desde mi grupo parlamentario se continuaba trabajando en la Comisión de Investigación de abusos de la Iglesia. Un tema que necesita un trabajo riguroso, profundo, que transite de la investigación al reconocimiento, sin presión mediática para las víctimas.

Y el partido de la derecha española seguía sin responsabilizarse de una investigación seria de sus posibles casos de corrupción. Y estaba a otros temas cainitas.

Mientras tanto, en el Congreso aprobábamos la Ley del Consumidor Vulnerable. Una de esas Leyes que mejoran la vida de las personas. Y además, el Gobierno firmaba con el sector financiero un acuerdo para la inclusión financiera de nuestros mayores.

Y ahí seguían. Entre la sede de Génova y la Puerta del Sol en otras cuitas. Mientras tanto la pandemia seguía decreciendo.

Mientras tanto, a puertas del 8M, las feministas estábamos ya con la agenda completa llevando nuestra mirada y reclamación feminista a todos los rincones y en todos los temas.

Y el espectáculo orgánico se trasladaba al Hemiciclo.

Mientras tanto, llegaban las primeras noticias de bombardeos en Ucrania y conteníamos el aliento y nuestro servicio exterior comenzaba a trabajar sin descanso para evitar una tragedia aun mayor.

Y el Partido Popular a sus cosas. Mientras tanto nosotros exigiendo transparencia en las sospechas de corrupción y mostrando respeto a las debilidades orgánicas.

En fin. Mientras unas y unos estamos centrados en los avances sociales y económicos de nuestro país, haciendo que la vida de la gente sea cada día un poco mejor, otros no se encuentran en situación como para asumir la responsabilidad de trabajar por los intereses del país.

Mientras tanto. Por comentar.