Otras miradas

Solidaridad y eficacia

María Guijarro

Diputada del PSOE en el Congreso

Una mujer abraza a dos niños a su llegada a Valencia tras haber finalizado un viaje en autobús a bordo de la ONG Juntos por la Paz para escapar de Ucrania.- Rober Solsona / Europa Press

Las imágenes y los sonidos desde Ucrania nos estremecen. Nos golpean. Nos remueven. Y nos activan. Afortunadamente nos activan. Porque la sociedad española es una de las más solidarias de Europa. Objetiva y subjetivamente. Y eso es un orgullo. Es marca país. Y en tragedias humanitarias nos conmovemos y nos ponemos en marcha. Con una solidaridad desbordante.

Y para ser eficaces en los conflictos, también en éste, además de la imprescindible buena voluntad, hay que añadir alguna cuestión más.

Algunas consideraciones constructivas al respecto: en Ucrania antes de que se desatara el conflicto actual, la situación ya era muy preocupante; casi tres millones de personas necesitaban apoyo humanitario. Por ejemplo, algunas ONG españolas ya trabajaban en el país y ahora están redoblando sus esfuerzos en esta tragedia acelerada.

Conocen la realidad del país y de sus fronteras en las que ahora se agolpan miles de personas huyendo del horror, aunque ciertamente no se quedan muchos días.

A esas fronteras están llegando toneladas de solidaridad en forma de material humanitario donadas por la población española. También la Cooperación Española, dependiente del Ministerio de Exteriores, ha enviado ya un primer paquete en colaboración con ONGs.

Pero es posible que algunos de los bienes donados en especie no sean demasiado adecuados a las necesidades de la población y a la situación humanitaria y logística en el terreno. Las necesidades varían rápidamente en situaciones de crisis y deben ser evaluadas constantemente por los equipos de respuesta humanitaria en el terreno. Y a esto se añade lo que suponen los costes y dificultades administrativas logísticas adicionales: embalaje, trámites aduaneros o fecha de caducidad en alimentos y medicamentos.

Así que en ocasiones resulta más práctico y efectivo que los productos necesitados se adquieran localmente o en países vecinos. El transporte y la distribución serán más ágiles y baratos. Y eso lo saben hacer muy bien las ONGs curtidas en emergencias humanitarias, que tienen el "expertise" en ello y para las que nuestra ayuda económica es vital. El personal de una ONG que trabaja en un conflicto armado sigue un proceso de selección riguroso, basado en la experiencia y formación. Porque como en todos los aspectos de la vida, se requiere conocimiento técnico también en el ámbito de la ayuda humanitaria. Siempre con la mirada en la eficacia.

Tampoco hay que olvidar un asunto que concierne directamente a la condición humana. En una situación de conflicto, todas las personas y las comunidades poseen capacidades de respuesta a pesar de su vulnerabilidad. De hecho, la población local y la de los países vecinos es la que siempre ofrece una respuesta inmediata. Por eso se intenta fortalecer esos medios y capacidades empleando a personal local y comprando materiales sobre el terreno. Una vez más, eficacia y agilidad.

Desgraciadamente, las crisis humanitarias no suelen ser cortas en el tiempo.  Se mantienen largos días, semanas y meses. Así que nuestra ayuda humanitaria será válida durante meses. Y será útil no solo en la frontera, sino también aquí en nuestro territorio será necesaria una ayuda sostenible a través de los dispositivos de acogida que se están articulando por administraciones públicas y organizaciones. Estas familias, que vienen con el shock traumático de una invasión que les obliga a huir casi con lo puesto a una incertidumbre desasosegante, se quedarán durante tiempo incierto entre nosotras y nosotros. Y tendremos que seguir ahí a lo largo del tiempo. Con todo lo que eso conlleva.

Y no olvidemos a muchas otras poblaciones que en distintos lugares del mundo sufren situaciones similares y con las que ya hemos demostrado todo nuestro espíritu solidario. Nuestra inmensa y eficaz solidaridad, individual y colectiva, será el mejor de los acompañamientos para estas personas. No las olvidemos.