Otras miradas

Objetivo Sánchez: la conspiración que no quieren que conozcas

Marina Ortega Otero

Diputada portavoz de Políticas Sociales del PSdeG y vicesecretaria de la Mesa del Parlamento de Galicia

 El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presenta el primer informe de rendición de cuentas 2022 del Gobierno de España, en el Complejo de La Moncloa, a 29 de julio de 2022, en Madrid (España). -Eduardo Parra / Europa Press

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presenta el primer informe de rendición de cuentas 2022 del Gobierno de España, en el Complejo de La Moncloa, a 29 de julio de 2022, en Madrid (España). -Eduardo Parra / Europa Press

La derecha tiene el timón en los despachos de los grandes poderes, que se retuercen cada vez que las fuerzas progresistas gobiernan. La estrategia no es nueva, sino que es vieja conocida, no ha cambiado nada. Hace décadas ya se decía que el problema del PSOE era Felipe González, más tarde el problema del PSOE sería Zapatero, luego el problema sería Rubalcaba y hoy el problema es Sánchez. Todos ellos tienen algo en común, ser los dirigentes del PSOE, en diferentes momentos de la historia pero que recibieron los mismos ataques para herir al progreso del país.

A las fuerzas conservadoras no les conviene que se incremente el salario mínimo, tampoco que se cree un ingreso mínimo vital, ni que se proteja a la clase trabajadora del despido libre que tanto fomentó el Partido Popular en la crisis del 2008. Tampoco les conviene que el Gobierno de España renueve sus órganos constitucionales porque quieren tener el control. No quieren que se fomente el empleo estable, ni que se invierta en servicios públicos fomentando la estabilidad de los sanitarios, o invirtiendo más que nunca en investigación o becas para implantar talento en nuestro país desde la igualdad de oportunidades. No les conviene, porque prefieren que continúe un techo de cristal que impida escalar y desarrollar el talento a todos por igual, y de conseguirse ya no tendrían el control.

Esta vez, la conspiración es mucho más virulenta que en el pasado, porque se encuentran con que el líder socialista y presidente de España traspasa las fronteras de nuestro país ejerciendo un liderazgo significativo a nivel europeo. De hecho, no es la primera vez que líderes europeos e internacionales alaban la gestión de nuestro país. Porque la falacia de que la derecha gobierna mejor la economía es un mantra que cae por su propio peso y el ejemplo lo tenemos en Galicia tras 13 años de gobierno con Feijóo y con datos preocupantes en muchos de los parámetros respecto a la media del país.

Y atacan más duro que nunca contra Sánchez porque no quieren que sepamos que tras una pandemia sin precedentes e inmersos en una guerra tengamos el mayor número de afiliados a la seguridad social de la historia de nuestro país, la inversión de capital privado en España alcance el récord de 5.165 millones en el primer semestre, que se lograsen 383.300 empleos, que el paro baje en 255.300 personas o que se firmen 783.595 contratos indefinidos, entre otras cosas. Esto es lo que no quieren que sepas, y por ello crean cortinas de humo facilonas para ensombrecer una gestión responsable en el peor momento de la historia reciente de nuestro país.

Ahora toca a la ciudadanía decidir si compramos la conspiración contra Sánchez basada en el uso del Falcon (como si Rajoy o Aznar viajaran en burro) o nos nutrimos de la información responsable y veraz. El proceso de demonización que pretende la derecha contra Pedro Sánchez es más fuerte que nunca porque saben que un debate con rigor y datos lo pierden. No hay mayor libertad que la información veraz y no hay mayor veracidad que los datos a nuestra disposición, la mejor herramienta contra la manipulación sobre nuestras decisiones.