La alternativa de Pizarro

No es política, sino impudor, impudor político si se quiere, el insultar a esa gran mayoría de españoles que no votamos –y, así, menos aún– al PP, atreviéndose a proclamar que ingresa en el PP para “poder mirar a la cara a las víctimas de ETA”, como si los demás no pudiéramos hacerlo. Eso es lo que ha hecho Manuel Pizarro. Y tiene el valor de darnos lecciones de moral quien como patrono –puesto a dedo político– echó a la calle a decenas de miles de trabajadores, y se retiró de Endesa con un finiquito de 2.500 millones de pesetas para él solito. ¿Qué no hará desde el Gobierno, si lo consigue?

JAVIER TORRES SANZ, Zaragoza

Sí, estoy totalmente de acuerdo con usted: hay que tener muy, pero muy poca vergüenza, para decir una frase así. Hasta donde yo sé, este tipo sólo se ha afiliado a un partido político cuando le han prometido un buen puesto. Antes ni se le había pasado por la cabeza. Nunca. En ese caso, este tío, o bien ha sufrido lo indecible, o bien es un cínico redomado, un indecente de aquí te espero y un mentiroso de campeonato; pero una de dos, ya que la primera víctima reivindicada por ETA fue el guardia civil Pardines, en 1968.

De acuerdo, tendría entonces unos 17 años y aún podía mirar a la gente a la cara, porque tampoco existía el PP (ni ningún otro partido: eran ilegales), ¿qué iba a hacer el pobre Pizarro, si no había partido al que afiliarse? Vale, pero ¿desde entonces qué ha hecho el tal Pizarro? ¿Y cómo ha vivido todos estos años sin afiliarse al PP? El PP existe desde el 89 y antes, desde el 76, podía haberse afiliado a Alianza Popular. No lo hizo. Nunca. Por muchas víctimas de terrorismo que hubiera, Pizarro no se afilió durante años y años. Es verdad que tampoco le ofrecían poder a cambio, claro, como le ofrecen ahora. ¿Es que durante estos años no miraba a la cara a las víctimas de ETA? Cada vez que escuchaba la noticia de un nuevo atentado, este tipo, Pizarro, que tan sensible se ha vuelto ahora, ¿qué narices hacía? ¿Miraba para otro lado y se ponía a silbar? ¿Se decía que a él qué le importaba? ¿Se decía: a mí plin, yo estoy forrándome en Endesa? Va a ser eso. O quizá una poderosa conspiración internacional le impedía hasta ahora afiliarse al PP, por más que él quisiera, y el pobrecito sufría lo indecible. Qué lástima. Lo que habrá padecido ese pobre señor.

Si este tío se cree lo que dice (que hay que militar como repuesta al terrorismo), no se explica por qué narices no se afilió hasta que no le dieron algo. Si no se lo cree, entonces ¿por qué lo dice? ¿Ha sufrido mucho por no afiliarse hasta ahora o, por el contrario, es un mentiroso redomado y un caradura de una indecencia escandalosa? ¿Usted qué cree, Javier? ¿Opción B?

RAFAEL REIG