Rosas y espinas

El árbol de Pujol sigue agitando Andorra

El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, en el acto del primer acto de celebración del derecho a la jubilación anticipada de los Mossos d’Esquadra, en el Auditorio World Trade Center de Barcelona, a 18 de marzo de 2022, en Barcelona, Cataluña (España). David Zorrakino.- Europa Press

Resulta entretenido recordar, en esta década de solaz y ocios, aquella amenaza de Jordi Pujol en septiembre de 2014, contra todos y contra todo el que le hubiera acusado de llevarse el 3 per cent: "Si movéis el árbol, caerán las ramas", clamó. Al ex molt honorable le habían pillado con unos millones despistados en Andorra. A partir de aquel año la UDEF empezó a descubrir millones por aquí, millones por allá, cientos o miles dispersos cual migajas, como si Jordi Pujol fuera el bucanero Pulgarcito de los paraísos fiscales.

O sea que el árbol se agitó y, como había previsto Pujol, empezaron a caer más altas ramas. Supimos por ejemplo que un tal Arturo Fasana era testaferro común de las cuentas suizas y sucias de Pujol y Juan Carlos I (según documentan Los papeles de Panamá y la propia confesión de Fasana). Qué coincidencias más enormes tiene la vida.

Y mira tú que nueva e inesperada casualidad, que en las mismas fechas en que a Jordi Pujol le pillan la pasta andorrana, se agita la rama y abdica nuestro muy añorado Juan Carlos I.

Qué cosas tiene la vida.

Andorra se había vuelto más aburrida que la gata de un espía inglés desde 2018, cuando los cabrones de la OCDE le retiraron injustamente el honorable estatuto de paraíso fiscal. Ya nadie respeta los paraísos.

Sin embargo, esta semana Andorra nos ha dado una doble alegría. En primer lugar, el ascenso de su equipo de fútbol a segunda división. No es tan importante, pero tampoco deja de ser pintoresco el hecho de que la justicia andorrana haya aceptado recientemente una querella por chantaje, amenazas, extorsión, coacciones y falsedad documental contra Mariano Rajoy, Cristóbal Montoro y Jorge Fernández-Díaz.

Por mucho que nos dejen a Andorra sin su aura de paraíso fiscal, los principados nunca pierden su glamour, aunque sea judicial, que es el menos glamuroso.

Acepta la Jueza de instrucción del número 2 de Andorra, Stéphanie García García, investigar a los susodichos por amenazar y extorsionar y no sé qué más a unos banqueros de la Banca Privada de Andorra.

Yo no veo a Rajoy, Montoro y Fernández-Díaz en plan Reservoir Dogs amenazando a nadie, y menos a banqueros, pero nunca hay que dejarse engañar por las apariencias, ni por las trayectorias impolutas de estos tres próceres de nuestra democracia.

Mas esta jueza andorrana llamada Stéphanie, y para más sospechas García García, sí ve a estos tres mosqueteros capaces de atornillar a varios directivos de la BPA para que les revelaran cuentas ocultas de Jordi Pujol, Artur Mas y Oriol Junqueras.

Uno de los querellantes es ni más ni menos que el muy distinguido presidente y máximo accionista del BPA en el momento de autos, Higini Cierco, un magnate que tiene más fuertes antebrazos incluso que Jordi para mover ramas.

Según este respetable oligarca, el trío kill bill formado por Rajoy, Montoro y Fernández Díaz, no solo intentó chantajear a los directivos del banco. Al no lograr su objetivo, enviaron al Tesoro norteamericano informes falsos sobre prácticas de blanqueo. Por esa denuncia, el gobierno andorrano intervino BPA en 2015. En 2016, apenas un año después, los norteamericanos retiraron su denuncia por no haber rastreado ninguna prueba.

A Mariano, a Cristóbal y a Jorge les dieron 15 días para designar abogado. O les asignarán uno de oficio. Suena a chapotear de orina de ángeles núbiles en el lago. Ya sé que nunca pasará nada, pero me encanta ver las ramas agitándose en Andorra tanto como en cualquier otro sitio. Porque, lo que es aquí, las ramas nunca se agitan.