¿Contra qué se manifiestan?

Señor Aznar, ¿usted exactamente contra qué se manifestará mañana? No tendrá el cuajo de responder que lo hace “contra el aborto” y por “el derecho a la vida”. Porque es de todos conocido que usted gobernó España durante ocho años y no derogó la despenalización del aborto vigente. También se sabe por el Instituto Nacional de Estadística que en esas dos legislaturas se produjeron en España 650.000 abortos y que ni los diputados del PP que mañana prevén acompañarlo, ni los obispos que ahora arengan desde los púlpitos por la protección del no nacido se conmovieron ante esas espeluznantes cifras.

Así, pues, exactamente, ¿contra qué se manifiesta? Quizá considere inaceptable que se apruebe una ley para dotar a las mujeres de la seguridad jurídica que ahora se les hurta, para permitirles que decidan tranquilas si quieren interrumpir un embarazo, para librarlas de la necesidad de mentir a un psicólogo hasta ajustarse a uno de los supuestos despenalizadores.

Quizá no soporte erradicar la hipocresía.

La manifestación de mañana será un éxito de convocatoria, porque la derecha católica no ha escatimado esfuerzos para llenar la calle (esta vez, hasta han encargado miles de abortitos de plástico tamaño 14 semanas para impresionar a los indecisos). Pero no se engañe, señor Aznar, será un disparo sin pólvora.
El Gobierno ha atendido la demanda social y el Parlamento ya está tramitando la nueva Ley del Aborto, que estará en vigor en febrero. Las fuerzas parlamentarias que la apoyan ya superan con creces la mitad de la Cámara. Son una mayoría plural, sólida, imparable. La misma que ha dicho dos veces “no” a lo que usted representa.