Mi televisión y otros animales

Cómo conocí, sin querer queriendo, a vuestra madre

Atención: estoy acabándome la cuarta temporada de Cómo conocí a vuestra madre en plan maratón. Eso significa dos cosas. La primera, que para mí todo tiene relación con Cómo conocí a vuestra madre. Jack Bauer puede llegar a recordarme a Marshall Eriksen, no les digo más. La segunda es una advertencia a los posibles spoilers en los comentarios: tengo acceso a sus IP y mucho tiempo libre para ir a desmembrales poquito a poco. También me estoy leyendo las novelas de Dexter, así que sé cómo hacerlo.

Dicho esto, intento ponerme al día con los estrenos yankis de estas semanas así que comentaremos dos: Community y Accidentaly on purpose. Nunca hay que juzgar una serie por su episodio piloto; es como valorar la carrera profesional de un cantante tras haber escuchado una sola de sus canciones. La analogía no es válida en el caso de Pau Donés.

Una vez expresado mi consejo, me lo voy a pasar... er... muy bien haciendo lo contrario. Community. Viene a ser una especie de Salvados por la campana en la Universidad y con una pandilla formada por individuos disfuncionales en lugar de individuos disfuncionales ricos. Ahora Zach Morris es Lionel Hutz, el abogado de Los Simpson, interpretado por el poor's man Peter Krause, un tal Joel McHale. El resto de los personajes principales podrían ser los mismos de la serie adolescente si, por algún motivo, algunos hubieran hecho viajes a velocidades superiores a la de la luz, envejeciendo por ello a ritmos diferentes. Les advierto a los guionistas de Community que tengo registrado ese argumento, por si deciden usarlo. Y por si todo esto fuera poco, sale Chevy Chase. ¡Chevy Chase!

El humor está absolutamente centrado en el diálogo y a mi modesto entender, hubo muy pocos chistes brillantes. Efectivos sí, pero como una camisa de poliéster: abriga, pero no luce. Si no fuera por su target, más bien adulto, predeciría su futuro en El club Megatrix. Claro, que también enchufan Padre made in USA como si fuera para niños, así que...

Retomo ahora el hilo principal del post para hablarles de Accidentaly on purpose o, como me encantaría que lo tradujeran, Fue sin querer queriendo. Les adelanto de qué va: una crítica de cine liada hasta hace unos meses con su millonario jefe, se queda preñada de un rollo de una noche mucho más joven que ella. El chico y sus amigos acampan en su casa y a ella le gusta mucho más de lo que está dispuesta a reconocer.

La protagonista es Jenna Elfman (la Dharma de Dharma y Greg, no confundir con la de Perdidos), en una versión femenina y algo mayor de Ted Mosby. Barney es aquí una poco aprovechada Ashley Jensen y también sale Grant Show, que debió firmar el contrato dándole gracias a san Chuck Lorre por escapar de las garras de la nueva versión de Melrose Place.

 Accidentaly on purpose

En cualquier momento aparece Lily para avisar de que la cena está lista

Me atrevo a afirmar, gracias a que en España las cosas que se dicen se olvidan pasadas dos semanas, que esta serie puede despegar con mucha fuerza. Los personajes tendrán que definirse y escapar del estereotipo (ey, llevan un episodio, tampoco esperen un retrato psicológico al detalle), pero sus caracteres están preparados para chocar los unos con los otros, con unos actores más que capaces de defenderlos. ¡Tan sólo denle buenos diálogos a Ashley y que deje de parecer que está a punto de soltar un "ponte traje"!

La situación para que estalle el conflicto cómico también está muy bien plantada: la ordenada Billie con su casa infestada de postadolescentes despistados, un bebé en camino, su millonario y algo peterpanesco ex... me refiero al ex de Billie, no del bebé. En conjunto da buenas vibraciones, que es de lo que se trata cuando ves un episodio piloto.

Claro, que vaya usted a saber. Lo mismo nos pasó con La flaca.