Trabajar cansa

Sé cómo crear empleo, pero no me preguntes

"Sería casi delictivo tener la solución contra el paro como dice el candidato socialista y no haberla aplicado." -María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP-

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Nada como la proximidad de las elecciones para estimular la imaginación de los candidatos. Por lo visto tanto el aspirante del PSOE como el del PP tienen la receta milagrosa para acabar con el paro: Rubalcaba presumió el domingo de saber lo que hay que hacer, y asegura que lo hará si es presidente. También Rajoy promete tener el remedio, y por eso insiste en que unas elecciones anticipadas permitirán iniciar la recuperación cuanto antes.

Eso sí, ninguno suelta prenda, más allá de las vaguedades habituales (estimular la economía, fomentar la contratación…). No sabemos si revelerán algo antes de las elecciones, o si los debates electorales serán del tipo: "Si es verdad que usted tiene la receta, cuéntela", "No, usted primero", "Después de usted"...

Hay que tomárselo a broma para no cabrearse demasiado. Si malo sería que Rubalcaba tuviera la solución y se la hubiese callado durante estos años, igualmente "delictivo" sería que el PP tuviese la fórmula y en lugar de ofrecérsela al Gobierno se la guardase hasta llegar a la Moncloa. De lo que cabe pensar que ninguno de los dos la tiene, que ninguno sabe qué hacer para reducir el paro y sacar la economía del coma en que está.

En cualquier caso, concediéndoles el beneficio de la duda, si de verdad tienen un plan para crear empleo, exigimos conocerlo antes de votar, a ser posible firmado ante notario, para luego no llevarnos sorpresas como en esta legislatura, con reformas y recortes que no estaban en el programa. Más que nada porque sospechamos que la salida pasa por seguir el camino regresivo iniciado.

Por ahora, el panorama laboral es para llorar: el paro bajó ayer, sí, pero con contratación temporal de verano, que tal como llega se irá cuando llegue el otoño. Y un estudio de Randstad publicado ayer decía que siete de cada diez trabajadores afirman que su carga de trabajo ha aumentado en el último año sin que por supuesto aumente su sueldo, por efecto del ajuste de plantillas. Ambos datos trabajan contra cualquier recuperación del empleo, y harán falta algo más que fórmulas milagrosas.