Opinion · Un paso al frente

La traición socialista (I): La trapacería de Antonio Hernando

Falta muy poco para que Antonio Hernando sea considerado uno de los grandes analistas y políticos de nuestro país. Dentro de no mucho compartirá espacio con los Padres de la Patria (Aznar, González, Cebrián, Juan Carlos I, Solana, Guerra y demás Hombres de Estado). Pasará a nuestra historia como un hombre de talante, un líder de la Segunda Transición, un respetable político que supo anteponer el interés de toda la Nación por encima del suyo propio; más todavía, que supo sostener a toda la Nación en su responsabilidad. El que lo dude que recuerde los libros de texto que loan hasta el vómito a siniestros personajes como los mencionados con anterioridad u otros más cercanos en el tiempo como Mariano Rajoy o Esperanza Aguirre.

Antonio Hernando y los ‘Hombres y Mujeres de Estado’

El comportamiento de Hernando, más allá de la náusea, debe servirnos como un excelente ejemplo, no desde el punto de vista didáctico para los más jóvenes, pero sí como un incomparable reflejo de lo que fue la Transición. La Transición, aunque no fue lo que nos contaron, sí que fue un periodo extraordinario en el que una serie de personajes trapaceros como Antonio Hernando se pusieron de acuerdo para desgarrar y despellejar las pocas posibilidades que existían en este país de conseguir una verdadera transición hacia una democracia. El resultado lo podemos contemplar con nuestros propios ojos: trece millones de personas votando al Régimen, el PP imputado, el PSOE golpista, los medios de comunicación menos fiables de Europa, uno de los mayores índices de corrupción del mundo desarrollado y una judicatura no menos corrupta («la confianza pública en la integridad del poder judicial sigue siendo muy baja en una serie de Estados miembros, y que el poder judicial se percibe como una de las instituciones más corruptas en Albania, Armenia, Azerbaiyán… y España»).

Los líderes, las personas excelsas, los llamados a liderar la Segunda Transición, una Gran Transición, están aquí, junto a nosotros: Antonio Hernando, «El Generoso», que cambió el «no es no» por el «no es lo que PRISA quiera»; Susana Díaz, «La Abnegada», que sacrificó sus intereses personales en aras del golpe de Estado; Javier Fernández, «El Pacificador», que supo regalar el PSOE al PP mientras compadreaba con Núñez Feijóo o besaba a la mujer de Rajoy; Isabel Rodríguez «La Camaleónica», que se muestra fiel a Madina, Pedro Sánchez, Hernando, el No, el Sí, el No sabe no contesta y todo junto…

En fin, estas son las personas que nos conducirán a una Segunda Transición, los que escribirán una página gloriosa de nuestra historia: una combinación del nuevo y del viejo PSOE. Socialistas de corazón y liberales de cartera, garrapatas de poltrona y comensales de salario, ambiciosos del veneno y maestros de la estocada, rufianes de los recortes y mendigos de la decencia, ignorantes de la dimisión y practicantes de la traición, mayordomos del poder y capataces de los débiles, republicanos de sentimiento y monárquicos de responsabilidad, defensores de los derechos humanos y enterradores de cuerpos despellejados…

Siéntense y disfruten, son nuestras vidas las que van a destrozar… ¡Viva la Segunda Transición!

 

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra.

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Tal vez te puedan interesar las novelas «Código rojo» (2015) y «Un paso al frente» (2014).

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