El engendro malayo que iba para hombre lobo

Habíamos oído hablar de los callos malayos. Es más, su existencia ha sido documentada por algunas personas que llegaron a intimar con callos malayos sin saberlo, y solo fueron capaces de darse cuenta tras encenderse las luces de la discoteca a las seis de la mañana.

Pero esto es otra cosa. Callos malayos aparte, hay una supuesta criatura de Malasia, mitad humana y mitad gato Sphynx, que lleva días dando vueltas por Internet. Y eso sí que es para verlo.

Las fotos y vídeos de este presunto engendro de la Naturaleza ya han dado la vuelta al mundo en redes sociales, con una historia a cuestas que podría ser la de un previsible guión de una mala película de miedo.

Se publicó que los malasios estaban aterrorizados, todos, tras saber que esta criatura había sido hallada en un bosque del país, en el Estado de Pahang, y que además procedía de un laboratorio clandestino.

Una historia digna del Daily Star, diario británico amarillo fosforito donde entusiasman este tipo de temas y si no los hay se los inventan.

La versión inicial se ha ido aderezando con aportaciones variopintas, como el whatsapp que plantea si la extraña criatura está siguiendo el mismo tratamiento capilar que Bertín Osborne.

Múltiples localismos añadidos han llevado al supuesto bebé humano-gato también a cambiar de nacionalidad. Por ejemplo, en un vídeo en el que un personaje que se presenta como investigador relata a cámara que este extraño ser fue encontrado “en el parque Simón Bolívar de Colombia”.

Y así hasta que el diario malasio en inglés New Straits Times publicó que la Policía se había visto obligada a alertar de que todo era un gran bulo, porque había pánico en el país.

El diario cita que “las fotos se han traído a Malasia y son antiguas y falsas” y atribuye la frase al “jefe de la Policía del Estado de Pahang”, un tal “Datuk Rosli Abdul Rahman”. Este hombre confirma que en lugar de tratarse de un engendro de laboratorio vivo encontrado en el bosque, el espécimen este es solo un inerte muñeco hiperrealista de silicona, encargado por alguien para cumplir su sueño de tener en casa lo que en teoría es un bebé de hombre lobo. Para gustos, bichos de estos.

La historia es rara por todos los lados. Y el desmentido parece uno de esos bulos para tapar otro bulo. Pero si lo dice “Datuk Rosli Abdul Rahman” y el New Straits Times de Malasia…

El legítimo propietario de este espécimen de apariencia viscosa debe de estar encantado con la repercusión que está teniendo en todo el mundo.

En cualquier caso, no hay duda de que ese engendro no es un ser vivo, sino un muñeco. La mano del vídeo sabe cómo moverlo para que parezca que tiene algo de vida propia. Pero le das otra forma a esa masa de silicona y puedes hacerte una almohadita. Quitando antes los pelos. Y los colmillos y las uñas. Para estas cosas, mejor informarse por National Geographic y similares.