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El mapa del mundo

“En época de mentiras, contar la verdad se convierte en un acto revolucionario” (George Orwell)

Schröder lanza un dardo envenenado

20 nov 2007
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El ex canciller Gerhard Schröder cree que su sucesora, Angela Merkel, se deja llevar en sus relaciones con Rusia por una “emocionalidad” atribuible a su biografía en el este alemán. Schröder lanzó el dardo el fin de semana pasado en una cena de gala en el museo Martin-Gropius-Bau, en Berlín. No mencionó a Merkel por su nombre, pero no hay duda de que se refería a ella.

El diario “Handelsblatt” reproduce varias citas de Schröder en esa velada. “Se puede filosofar en torno a una política energética vinculada a unos valores. Pero el gas es realmente necesario”, habría dicho el ex canciller. Merkel reclama reiteradamente, con más o menos suavidad, más democracia y menos autoritarismo al presidente ruso, Vladímir Putin. Schröder añadió en la susodicha cena, siempre según “Handelsblatt”, que es peligroso construir “muros retóricos” ante Rusia, “dicho con toda la comprensión por las biografías de la RDA”. O sea, que Merkel está resentida contra Putin por ser éste ruso y ella procedente del este alemán. “Yo, como hombre libre, estoy convencido de que eso no es inteligente”, añadió Schröder. Es decir, que él es un pragmático que vela por los intereses de su país mientras que Merkel se deja llevar por resentimientos histórico-ideológicos. Más o menos eso quiso decir.

Las reacciones no se han hecho esperar. El vicepresidente del grupo parlamentario democristiano, Wolfgang Bosbach, señaló: “Quien como Gerhard Schröder ha fracasado de una forma tan grandiosa debería guardarse de repartir consejos”. Bosbach añadió que “la línea pragmática de Angela Merkel ante Rusia se diferencia sanamente de la de su predecesor. Se ha acabado por fin el compañerismo”, dijo en referencia a las excelentes relaciones, políticas y personales, entre Schröder y Putin. También le criticó el portavoz de política exterior del mismo grupo, Eckart von Klaeden: “Todo el mundo sabe quién le paga a Schröder”. El ex canciller preside el consejo de supervisión del consorcio ruso-alemán NEGP, que explotará un gasoducto entre los dos países.

En los últimos días se suceden los dardos envenenados en la política alemana. El vicepresidente del Parlamento Wolfgang Thierse, socialdemócrata como Schröder, se disculpó ante el ex canciller democristiano Helmut Kohl después de haber dejado caer la siguiente frase en una entrevista: “Abandonar en su casa de Ludwigshafen a su mujer, como hizo Helmut Kohl, no es un ideal”. Thierse estaba hablando de la decisión del vicecanciller y ministro de Trabajo, su colega de partido Franz Müntefering, de abandonar sus cargos para estar con su mujer, enferma de cáncer, y se refirió a la esposa de Kohl, que padecía una alergia a la luz y se suicidó en 2001.

A lo mejor Thierse estaba picado con Kohl por otro dardo lanzado por éste nada menos que en 2002. Kohl comentó en la cafetería del Bundestag que Wolfgang Thierse, entonces al frente de la Cámara Baja, estaba siendo “el peor presidente del Bundestag desde Hermann Göring”. Un periodista de “Der Spiegel” oyó la gracia y la publicó.

Cabe pensar que el rencor no caduca en la política alemana.

Guillem Sans Mora / Berlín

La poca gracia de los McCann

01 nov 2007
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La revista satírica alemana “Titanic” publica en su última edición un chiste sobre la desaparecida niña inglesa Madeleine McCann. Sus padres han protestado. El chiste les parece “extremadamente hiriente” y “absolutamente falto de respeto”, dijo el abogado de Gerry y Kate McCann, Clarence Mitchell. Añadió que la revista no tenía permiso para publicar una foto de la niña.

El chiste en cuestión tiene forma de anuncio de supermercado y ocupa dos páginas. “¡Aquí está Maddie! ¡Es la cara más famosa del mundo, si no de todo el universo! Su retrato se encuentra en productos selectos de nuestro surtido. Si los encuentras, puedes llevártelos… ¡pagando sólo la mitad!”, reza el título principal del anuncio. En letra pequeña, el siguiente aviso: “Parientes y policías portugueses no pueden participar en la promoción, se prohíbe el uso de perros policía”.

El primer producto es un frasco de salsa de soja de la marca “Maddie” (en lugar de “Maggi”) en cuya etiqueta no sale la foto de la niña, pero que se puede identificar como uno de los productos de la promoción por “braille”. “¡Para nuestros clientes ciegos!”.

El segundo producto es un paquete de chocolates Kinder con la foto de la niña. “1 céntimo de cada tableta será destinado a Interpol – ¡para que los padres de Maddie /traficantes marroquíes de niñas / todos los portugueses acaben por fin encerrados entre rejas!”. (En el original hay un juego de palabras con el sustantivo “Riegel”, que significa “barrita de chocolate”, pero también “cerrojo”).

El tercer producto son unas tostadas de una conocida marca alemana (el chiste es aquí realmente intraducible), y el último un “Meister Proper”, un friegasuelos que promete “más protección contra nueva suciedad” porque “¡borra todas las huellas en el hogar!”. El producto es tan efectivo que, contra él, “¡los test de ADN no tienen ninguna oportunidad!”.

La prensa británica cita hoy al redactor de “Titanic” Oliver Nagel, quien explica que el chiste no es una crítica a los McCann y está destinado a un público alemán. “No nos reímos de que haya desaparecido una niña, sino de cómo los medios hinchan la noticia”. La redacción no va a disculparse. De todos modos, la explicación de Nagel suena demasiado condescendiente, porque no sólo los medios, sino también los propios McCann, son responsables del espectáculo mediático montado en torno a la desaparición de la niña. Malos tiempos para la sátira.

Guillem Sans Mora / Berlín