La sororidad llega a las redes por el bien común

16 Jun 2016
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Isabel Muntané
Periodista i codirectora del Máster Género y Comunicación (UAB)
@imuntan

“Nos cuesta encontrar mujeres”. “Las mujeres no quieren opinar”. “Sólo quieren hablar de aquello que dominan”. “No están acostumbradas y les cuesta decir que sí”. “Son muy quisquillosas”. “Tienen miedo”. “Buscamos los mejores opinadores”. Estas y otras excusas, que no argumentos, son los que tenemos que oír cada vez que desde el feminismo hacemos patente la invisibilización de las mujeres en los medios de comunicación. No vamos a rebatirlos porque ya estamos cansadas de diálogos de sordos. Pero sí que vamos a decir claro y alto que no es verdad.

Estamos demasiado acostumbradas a aceptar con normalidad realidades sesgadas que no reflejan la pluralidad social. Estamos educadas en la desigualdad y en la alteralidad y ello nos ha llevado a asumir, durante demasiado tiempo, la discriminación por razón de género como si fuera parte de nuestro destino irremediable. Pero hartas de tanto patriarcado y machismo que discrimina el saber de las mujeres hemos dicho basta. Ya no sólo no aceptamos excusas sino que vamos a demostrar que la desigualdad existe, es una práctica cotidiana y que, además, se puede cambiar.

Hastiadas y aburridas de no vernos representadas en los medios; de no poder leer artículos de opinión firmados por mujeres y de cómo los hombres copan las tertulias, una veintena de mujeres de diferentes ámbitos profesionales hemos recogido el guante de la etiqueta #onsónlesdones.

Queremos demostrar, y lo estamos haciendo, como los medios catalanes –que me atrevo a asegurar serían los mismos resultados con los medios de todo el Estado- silencian sistemáticamente la opinión de las mujeres. Así, monitoreamos, cuantificamos y difundimos en http://onsonlesdones.blogspot.com.es/ i en @onsonlesdones la no presencia de las mujeres en los espacios de opinión. No escondemos nada, no manipulamos, sólo constatamos y esta constatación nos abofetea a todxs. Las cifras son escandalosas. No hay ningún medio que se salve de la discriminación sexista. Una semana y ya hemos comprobado que la presencia femenina no llega al 15% cuando somos más del 50% de la población. Y no es un tema de cuotas, es un tema de justicia social, es un tema de libertad de opinión, de libertad de información, de libertad de expresión y un tema de calidad y de diversidad. Desde el momento en que las opiniones de las mujeres no aparecen o lo hacen de forma excesivamente infrarepresentada se está promoviendo un silencio que repercute directamente en la falta de pluralidad de la información y la opinión. Y de rebote, se promueve y perpetua una cultura masculinizada que, recordemos, es el fundamento sobre el que se erige el patriarcado y el machismo.

Queremos ocupar el espacio que nos pertenece como ciudadanas, como profesionales y como mujeres. Estamos convencidas de que es un derecho reclamar y obtener la representación que nos corresponde. Y no es sólo por un equilibrio numérico sino porque para ofrecer una buena información es necesario que las mujeres también opinemos. Las mujeres tenemos muchas cosas que decir y no poder decirlas es negar a la sociedad el saber de las mujeres. Diferente, sí. Pero tan válido como otro. Pensamos que poder construir una autoridad crítica femenina es avanzar hacia una igualdad real que tanto oímos reclamar, especialmente durante las campañas electorales, desde los espacios políticos y los medios. Queremos demostrar que hay otra manera de ver el mundo e interpretarlo, de vivirlo y de transmitirlo. Queremos dejar de ser invisibles antes los ojos de la sociedad y poder mostrar un saber femenino que la mayoría de los medios niegan sistemáticamente.

Y este querer mostrar un saber es el reflejo de quienes somos y de cómo actuamos. Nada que ver con la competitividad masculina. @onsonlesdones somos un grupo de mujeres diversas, con intereses e ideologías diferentes pero con un objetivo común. Esto es lo que nos ha unido, desde la diferencia y el respeto, nos ayudamos y aprendemos, compartimos el saber desde una identificación positiva del género y con el respeto y la alianza de todas en busca del bien común. Reivindicamos y nos enorgullecemos de un hacer expresado magníficamente por la antropóloga i feminista mexicana, Marcela Lagarde, la sororidad, como una dimensión ética, política y práctica del feminismo contemporáneo: “Es una experiencia de las mujeres que conduce a la búsqueda de relaciones positivas y la alianza existencial y política, cuerpo a cuerpo, subjetividad a subjetividad con otras mujeres, para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de todas las formas de opresión y al apoyo mutuo para lograr el poderío genérico de todas y el empoderamiento vital de cada mujer”.

Creemos en el compromiso que parte de la toma de conciencia de unas necesidades comunes y que se transforma en la respuesta a unas agresiones compartidas. Y desde nuestra diversidad enriquecedora no hemos hecho más que poner en práctica esta sororidad femenina. Y podemos asegurar que funciona. Otra manera de trabajar y de vivir funciona. Y de opinar también. Sólo es necesario que los medios abran el espacio a esta diferencia porque es nuestro derecho como ciudadanas y es su obligación hacia la sociedad.


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