Dolor, imágenes y perdón

· Ana Pardo de Vera

Directora de Público

En los primeros minutos del atentado, este diario publicó de forma indiscriminada las imágenes del atropello terrorista en Barcelona sin tener en cuenta si las fotografías mostraban el rostro o la identidad de las víctimas.

Como directora de Público, quiero pedir perdón en nombre de todo el equipo a nuestros lectores, seguidores en redes y a todos/as aquellos que hayan podido ver reflejada de forma innecesaria toda la crueldad de este asesinato en los primeros minutos de nuestra web y su difusión en redes.

El tiempo que estas imágenes han estado publicadas ha sido escaso, si bien en las redes han estado algunos minutos más por la imposibilidad de hacer simultáneo el borrado. Para Público y su directora, no hay justificación alguna para la emisión de imágenes que supongan una falta de respeto y -en su caso- un delito contra la intimidad de víctimas y familiares, así que omitiré las razones por las que este diario lo hizo contra sus más elementales principios editoriales: ninguna imagen -mucho menos ilustrando tanto dolor como hoy- puede estar por encima de la seguridad, bienestar o intimidad de las personas salvo que suponga un hecho informativo de interés general que el medio evaluará en riguroso equilibrio. No era el caso.

Agradezco a todos/as aquellos que nos alertaron en redes -y con el comprensible enojo- sobre la salida a la luz de estas fotos innecesarias y vuelvo a pedir disculpas por este nefasto error, trasladando nuestra firme intención de que no se vuelva a repetir. Ojalá, además, no tuviera siquiera que darse un motivo como éste.

Desde Público, nos solidarizamos con las víctimas del atentado, sus familiares, amigos, ciudadanos de Barcelona y de Catalunya entera: todo el abrazo y las lágrimas de una conmocionada redacción.