Otra chapuza en Defensa nos cuesta más de 5.000 millones de euros

La negligencia e ineptitud de la cúpula militar unida a los intereses económicos y las puertas giratorias de los altos mandos y el ministerio de Defensa han provocado que más de 5.000 millones de euros hayan terminado en el vertedero. Así, sin más, como el que sale por la noche a sacar la basura, solo que en este caso los despojos son aviones de transporte militar A400M y el vertedero es el balance contable de Airbus.

Este avión es uno de los mayores fiascos de nuestras Fuerzas Armadas junto al submarino S-80, ese que no flota o no lo hacía hasta hace bien poco y que nos ha costado otros cuantos miles de millones de euros. Además, hay que reseñar que es un fracaso desde su nacimiento, ya que su capacidad de carga, menos de 40 toneladas de peso, es inferior al peso del carro de combate que decidimos adquirir, el Leopard (más de 60 toneladas). Por poner un ejemplo, el Boeing C-17 Globemaster III tiene capacidad para 77 toneladas. Así pues, la cúpula militar y el ministerio de Defensa se empeñaron en comprar este avión para conseguir independencia de los EEUU, o esa era la excusa, porque no sabe uno si reír o llorar al escuchar semejante desfachatez con la que está cayendo en cuanto a la OTAN y a las bases de EEUU en España. Al final, claro está, el desastre: si queremos aerotransportar el carro de combate elegido tenemos que pedir igualmente ayuda… ¡¿?!

Lo narrado hasta aquí es hasta entendible porque tampoco le vamos a pedir peras al olmo, es decir, sentido común y decencia a una cúpula militar que ha escrito su historia de desastre en desastre en los últimos doscientos y tira porque le toca. Por ello, lo peor viene a continuación ya que el precio del A400M en el mercado ronda los 140 millones de euros y con financiaciones y refinanciaciones varias estábamos pagando casi 190 millones de euros. Unos 50 milloncejos de euros de sobrecoste por unidad, que suman un total de 1.350 millones. Eso para repartir y que todos queden contentos (a lo Yak-42 y esas cositas), pero como los medios de comunicación callan, pues sigue sacando carretillas Manolo que el edificio aguanta…

¡Y siguieron! Hace poco hemos sabido que la maravilla tecnológica que tanto defendía la cúpula militar tiene más defectos que el ya comentado de no poder aerotransportar el carro de combate comprado (lo que es digno de Berlanga): también da problemas para el reabastecimiento de helicópteros y el lanzamiento de carga (y paracaidistas)… ¡Manda huevos!

Así pues, le hemos dicho a Airbus, a su división militar, que 13 de los 27 aviones que íbamos a comprar los consideramos “inoperativos”. Hablando en plata: no los queremos. Y Airbus, muy amable ellos después de fabricarnos semejante tartana aérea, nos dice que se los vendamos a otro país o que nos multa con 243 millones de euros. La misma Airbus a la que sistemáticamente nuestra cúpula militar y ministerio de Defensa se niegan a multar, entre otras cosas por las puertas giratorias. Esa misma. Y eso que nos han entregado una cafetera por avión.

Pero entonces viene lo más grave de la historia: ahora descubrimos que lo de los 5.000 millones de euros no eran por las 27 unidades de A400M, sino por 14 y entonces sacamos cuentas y… ¡Más de 350 millones de euros la unidad cuando su precio son 140 millones!… ¡375 millones de euros cada armatoste si contamos la multa!… ¡Nos quedamos con 14 unidades por lo que tendríamos que haber comprado casi 40 unidades! Guau…

¿Dimitir? ¿Escandalizarse los medios? ¿Organizar una comisión de investigación? ¿Condenar a prisión a los responsables? ¡No! Una noticia, un poco de relleno en alguna tertulia de radio, casi nada en televisión y 5.300 millones de euros a la faltriquera… Un par de padrenuestros, algo de avemarías, un poco de Estado de Derecho, otro poco de democracia homologable y, ahora, ¿cuánto recortamos en sanidad o educación?

 

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de dos novelas (Un paso al frente en 2014 y Código rojo en 2015). Puedes comprarlas aquí.

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