Elecciones 9M

Elogio del hombre lento

Manolo Rico

Manuel Pizarro ha confesado las razones de su salida del armario político: "De otra forma, no podría mirar a la cara a la familia de Miguel Ángel Blanco". Dado que a Blanco lo asesinaron en 1997, hace más de diez años, procede entonar aquí el elogio del hombre lento.

El hombre lento es un señor que cuando ETA mata a decenas de personas al año, se dedica a contar alegremente los millones que acumula gracias a la especulación en Bolsa. Pero cuando se produce una legislatura con sólo tres asesinatos, el hombre lento se arma de valor y salta al escenario público a denunciar la crítica situación.

El hombre lento es un señor que tiene amigotes empresarios, incluyendo a uno que puso el avión privado para que los negociadores de Aznar viajaran a Suiza a charlar con los asesinos. Pero cuando en la Moncloa vive un presidente que no tiene por costumbre llamar Movimiento Vasco de Liberación a los etarras, el hombre lento se indigna ante tamaña falta de tacto con los encapuchados y salta al campo de la política para sudar la camiseta.

El hombre lento es un señor cuya camiseta apesta porque se dedica a traficar políticamente con el terrorismo. El hombre lento es un señor indecente y un político innecesario.