Ajedrez

Serguéi Kariakin: la eterna promesa ya despunta

Leontxo García, jefe de prensa de la Final de Maestros de Bilbao

Aún hoy, a los 22 años, Serguéi Kariakin exhibe la marca del gran maestro más joven de la historia (a los 12 años y 7 meses). Sin embargo, su estrella se ha visto eclipsada por la de otro excepcional niño prodigio, Magnus Carlsen, pero la distancia entre ambos se está acortando, y hay motivos sólidos para pensar que el margen de mejora de Kariakin es aún muy amplio. La V Final de Maestros es una magnífica oportunidad de demostrarlo.
A los cinco años, Serguéi ya sabía jugar al ajedrez; le había enseñado su padre, empresario, a petición del niño, impresionado por un reportaje que vio en la televisión ucrania. Pero no sabía escribir, así que no podía apuntar las jugadas. Por esa razón, los participantes del torneo de Simferópol (península de Crimea) de 1995 tuvieron que reunirse para votar si permitían jugar al prodigioso Kariakin. Éste fue admitido, y celebró su primera victoria saliendo de la sala con volteretas acrobáticas, otra de sus aficiones infantiles, junto al fútbol, el tenis de mesa, las novelas de Agatha Christie y Sherlock Holmes, y los juegos de estrategia en el ordenador.
Su madre, Tatiana, profesora especializada en deportes, no sabe si su hijo es un superdotado porque nunca le han hecho una prueba de inteligencia. "Siempre vi que mentalmente era muy maduro para su edad, sobre todo por la seriedad ante el tablero. Fuera de él es alegre, aunque tímido, y se parece más a un chico normal. Creo que el ajedrez ha desarrollado una inteligencia innata que ya era alta", explicaba hace siete años. Serguéi se siente ya familiarizado con España, como si fuera su segundo país. Y conserva un recuerdo muy grato de sus anteriores actuaciones en Bilbao, en 2005, 2007 y 2009.

El talento de Kariakin es inmenso, lo que casi le garantiza un futuro de esplendor, porque y desde los 12 años asombraba por su virtuosismo estratégico y no sólo por su eficacia táctica, algo muy raro entre los niños. Por eso, las quinielas sobre futuros campeones del mundo siempre le han incluido.
Sin embargo, comparado con el meteoro Carlsen, su progresión siempre fue más lenta, y se vio frenada en 2009, cuando hubo varios cambios simultáneos e importantes en su vida, demasiados para que su rendimiento deportivo no se viera afectado: emigró de Ucrania a Moscú, se hizo ruso, se casó (con la gran maestra Katerina Dolyíkova) y fue asignado a Yuri Dojoián, el ex entrenador de Gari Kaspárov.
Pero la situación empieza a tener otro cariz. Aunque todavía muestra resultados irregulares, Kariakin va asentando su juego, y no es casual que ya haya ascendido hasta el quinto puesto del escalafón. En julio se proclamó campeón del mundo en la modalidad de partidas semirrápidas (una media hora por jugador) por delante de Carlsen. No le faltan motivos para acudir muy mentalizado a Sao Paulo y Bilbao.
Serguéi Kariakin ha obtenido una invitación especial del Grand Slam para jugar la Final de Maestros 2012 por ser el quinto del mundo.