Principia Marsupia

Detectan unas ondas de radio nunca antes conocidas que llegan desde el centro de nuestra galaxia

Credit: ESA/Hubble & NASA, A. Riess et al.

Un grupo de astrónomos de la Universidad de Sydney ha encontrado una fuente de ondas de radio en una región cercana al centro de nuestra galaxia. Pero nadie sabe qué tipo de objeto las está emitiendo.

¿Qué significa 'ondas de radio'?

Las ondas de radio son un tipo de ondas del espectro radiomagnético. Son literalmente las ondas que utilizamos los humanos para emitir programas de radio.

¿Por qué los astrónomos se interesan por las ondas de radio?

Las ondas de radio son lo mismo que la luz que vemos con nuestros ojos, pero tienen una longitud de onda mucho mayor.

Capturar las ondas de radio que emiten los objetos celestes es otra manera de mirarlos.

Pero como las ondas de radio tienen una longitud tan grande, los telescopios que usan los científicos en este caso (llamados 'radio-telescopios') son gigantes:

Fuente: NASA

¿Y qué objetos emiten ondas de radio?

Prácticamente todos los objetos que emiten luz, tienen algún componente en la frecuencia de radio.

El Sol, los planetas, otras estrellas, las galaxias lejanas... todos emiten ondas de radio.

Pero entonces, ¿qué tiene de novedoso este descubrimiento?

Que las características de las ondas de radio que han detectado no corresponden a ningún objeto conocido.

Por ejemplo, el brillo de la nueva señal (llamado amplitud) sube y baja de forma muy intensa. Sabemos que hay algunos objetos celestes, por ejemplo los púlsares, estrellas muy densas que giran muy rápido, que también emiten radiación que varía de intensidad.

Pero la velocidad a la que cambia el brillo no corresponde a ningún objeto conocido.

Tras una primera detección, los investigadores pasaron semanas sin recibir señales provenientes de esa dirección. Luego tuvieron que ir a un telescopio más potente con el que consiguieron detectar las ondas que llegaban pero volvió a desaparecer misteriosamente después de un día.

Quizás ASKAP J173608.2−321635 (así se llama por ahora) es un nuevo objeto celestial que no conocíamos.

Podéis leer los detalles de la investigación en este artículo de The Astrophysical Journal.