Diario de un altermundista

La gripe N1H1, ¿pandemia o negocio?

En 1997 se empezó a hablar de la gripe aviar. Tras varios casos identificados por todo el mundo, la OMS informó que el número de personas que podría morir por gripe aviar podría llegar a 7,4 millones. Bush vaticinó ese mismo año que en EEUU podrían morir por esta causa 2 millones de personas, anunciando, muy diligentemente, 7.100 millones de dólares para prevención, tratamiento y adquisición de medicamentos, de los cuales 1.200 millones de dólares fueron destinados a comprar 20 millones de dosis. En 1996 la compañía farmaceútica norteamericana Gilead patentó el Tamiflu como tratamiento contra varios tipos de gripe. En 1997 Donald Rumsfeld fue nombrado Presidente del Consejo de la compañía. Ese mismo año Gilead llegó a un acuerdo con Roche para fabricar y distribuir este tratamiento a cambio de una suculenta comisión, hasta 2016. Donald Rumsfeld fue presidente de Gilead hasta 2001, cuando fue nombrado Secretario de Defensa del gobierno Bush. Afortunadamente, en EEUU no murió ninguna persona a causa de la gripe aviar. Segun la OMS las víctimas en todo el mundo fueron 272, lo que es lo mismo, 39 habitantes por año. Cabe recordar que la gripe común mata medio millon de personas en el mundo por año (por no hablar de la malaria). Según el National Safety Council, una persona tenía mas probabilidades de morir electrificado por un rayo que por la gripe aviar. Llegados a este punto, los paralelismos con la gripe porcina parecen evidentes. Según la OMS, la gripe porcina o N1H1 ha causado, a 30 junio de 2009,  382 muertos en todo el mundo. Casualmente, el Tamiflu es uno de los dos fármacos recomendados por la OMS para combatirla. Yo de ustedes, más que Tamiflu, compraría acciones de Roche.