Balagán

Turquía e Israel, ¿camino de la reconciliación?

El viernes el presidente Recep Tayyip Erdogan dijo que le gustaría que Turquía tuviera mejores relaciones con Israel y reconoció que los contactos entre los servicios de inteligencia de los dos países han seguido funcionando durante los últimos años, a pesar de las tensiones manifiestas.

Sin embargo, Erdogan volvió a criticar la política de Israel hacia los palestinos, que calificó de "inaceptable".

El principal problema del islam político que Erdogan representa son sus principios, unos principios donde la justicia figura en un lugar destacado, chocando frontalmente en este punto con el cinismo y la hipocresía de Israel y de Occidente en general.

La concepción de la justicia en el islam político está a años luz de la concepción de la justicia en Occidente, mientras que en el caso israelí ni siquiera existe ese concepto.

Israel acaba de normalizar las relaciones con cuatro países árabes (Emiratos, Bahrein, Sudán y Marruecos) que han renunciado previamente a defender la justicia, eso sí, a cambio de obtener ventajas de EEUU.

No es el caso de Turquía, ya que Erdogan todavía no ha cedido en el punto crucial de la justicia.

Los cambios en Washington tras las elecciones americanas sugieren que Erdogan podría modificar el paso en este asunto debido a una presión directa de Joe Biden.

Las políticas de Erdogan durante los últimos años le han granjeado numerosos enemigos en Oriente Próximo y en la cínica Europa, y parece que ha llegado el momento de que el presidente turco corrija el rumbo.

Especialmente porque Biden tiene a Erdogan entre ceja y ceja, lo que está obligando a este a reabrir el diálogo con numerosos países de la región.

En este contexto, es probable que también se acerque a Israel para tratar de salir del aislamiento a que le ha conducido su incorruptible sentido de la justicia.

Naturalmente, el presidente turco sigue teniendo la opción de continuar las privilegiadas relaciones que mantiene con Rusia, algo a lo que sin duda Erdogan no va a renunciar, aunque esto no va a impedir que se acerque a otros países.