Buzón de Voz

El rey y los principios éticos

Dentro de la estrategia de distanciamiento que el rey viene practicando a trancas y barrancas respecto a los impresentables negocios de su segundo yerno, ayer aprovechó el discurso de la Pascua Militar para volver a la carga. Juan Carlos citó las reales ordenanzas para recordar la obligación de todo militar de dar "primacía a los principios éticos que responden a una exigencia de la que hará norma de vida". Lo dijo vestido con uniforme de gala y en el contexto de la ceremonia anual en la que se dirige a las Fuerzas Armadas, pero caben pocas dudas de que su intención es reinstalar el mensaje de que el jefe del Estado no comparte la "norma de vida" practicada por Iñaki Urdangarin, que ni es militar ni parece conocer el significado exacto de los "principios éticos". El rey hizo algo parecido en su discurso de Nochebuena, con alusiones a la "ética" y a la "justicia igual para todos". A los pocos días, culpó a los periodistas de buscar tres pies al gato y negó que esas referencias tuvieran carácter "personal". Por si pretendiera repetir la jugada, conviene recordar que en la Pascua Militar de 2011 no habló para nada de "principios éticos", y las reales ordenanzas son suficientemente prolijas como para elegir citas alejadas de cualquier interpretación referida al escándalo que afecta a la familia real. Si el rey quiere condenar de una vez el comportamiento de su yerno, debería dejarse de circunloquios. Los ciudadanos (civiles o militares) saben definir perfectamente los "principios éticos".