¡Agua!

JOSÉ ANTONIO LABORDETA

Desde el mismo día en que las fuerzas de Montilla auparon al gobierno al señor Zapatero, éste se puso a sus ordenes y aquel volvió a sacar la imperiosa idea de agua de “boca”, igual que en el famoso trasvase Pirineo oriental, que querían llevar a cabo en los días tristes de un señor que mandaba en Madrid.

Para empezar Zapatero se cargó a la señora Narbona porque ésta le recordó que su gobierno se había comprometido con un no rotundo a los trasvases. Y no solo acabó con la persona sino también con la Institución: Adiós al Ministerio de Medio Ambiente cuando la gente empezaba a tener conciencia del cambio climático y de la necesidad del respeto total con la naturaleza y con el medio ambiente.

En medio de este triste rifi rafe político, la  Virgen del Pilar, que nunca nos abandona a los aragoneses, consiguió abrir las tajaderas del cielo y en Cataluña ha caído tal cantidad de agua que aquel triunfo del señor Baltasar-¡vaya mierda de ecologista!- se ha hundido y todos empiezan a pensar que de aquel trasvase, porque es trasvase, que quería aparentar un triunfo de la Generalitat sobre el centralismo jacobino, es mejor no hablar y dejarlo para más adelante.

Mientras tanto aquí, en mi tierra, el caballero de la triste figura mas conocido como Marcelino Iglesias, recibía una de esas hostias que hacen temblar a cualquiera y te despierta para comprender que tú no pintas nada y que de aquel Estatuto, que tanto protegían, solo quedan las cenizas de una estupidez, defendida por PP, IU, PSOE y PAR . Todos disimulando. Como si la guerra no fuese con ellos.