Cierra tras 15 años la asesoría jurídica de Progestión para migrantes

 

"We are Closed". Tim Mossholder / Dominio público
«We are Closed». Tim Mossholder / Dominio público

Rocío Gómez Romero

La Asociación Progestión ha atendido a más de 8.000 personas, en su mayor parte migrantes, en los últimos 15 años

Hasta 150 nacionalidades distintas han sido atendidas desde esta entidad en quince años de servicio gratuito

El Ministerio de Trabajo y la Comunidad de Madrid deniegan la financiación a un servicio que ha tenido una notable incidencia social y profesional

 

El cerco al que se está sometiendo en los últimos meses a la población migrante se estrecha todavía más con el cierre de uno de los servicios jurídicos gratuitos con más solera y prestigio de la Comunidad de Madrid. Y es que la Asociación Progestión, una pequeña ONG española con 30 años de vida y 15 de experiencia en la gestión de asuntos de Extranjería, se ha visto obligada a cerrar su servicio de Asesoría Jurídica debido a la falta de financiación, tras más de 8.000 personas atendidas en los últimos quince años. Y eso que, al final, el precio de atención por persona y año no supera los 200 euros.

Como esta entidad, son muchas las pequeñas asociaciones, lejos del mediático ruido de grandes ONGs y de movimientos caritativos populistas, que día a día van haciendo un trabajo callado de recuperación de los Derechos Humanos Fundamentales para las personas más vulnerables. Pero organizaciones como la Asociación Progestión necesitan de la aportación pública para poder generar servicios de apoyo, acompañamiento, tutela, orientación, información y asesoramiento a estas personas. 

Progestión apostó por un perfil de vulnerabilidad que “no vende” en nuestra concepción asistencial de la sociedad. Ayudar a los y las inmigrantes es ayudar al extranjero, al que no es de aquí, al que seguramente venga de lejos para delinquir o quitarnos el empleo. Y hoy, más que nunca, ese discurso anacrónico y obsceno vemos que cala con fuerza en una sociedad que da la espalda a las personas más necesitadas. 

Por eso, la retirada de los fondos públicos por parte del Gobierno español y del Gobierno de la Comunidad de Madrid a Progestión es apostar por atacar la línea de flotación de pequeñas entidades sociales que luchan contra viento y marea por seguir abriendo caminos, como reza el logo de la entidad; a personas que carecen de futuro porque decidieron vivir su presente en este otro país, donde pusieron sus esperanzas de lograr una vida digna y en paz. 

Esta decisión de recortes públicos empeorará la situación que en estos momentos se viene padeciendo en la gestión de las competencias de Extranjería y que afectará de forma directa al acceso a las citas previas y a poder regularizar a estas personas, al colapso que sufre el sistema de Protección Internacional, así como al desbordamiento del mismo Sistema de Acogida.

Quince años cierran ahora la puerta a 800 personas que podrían haber mejorado su vida en España en 2020 simplemente pudiendo disponer de la información más actualizada acerca de cómo tramitar un documento. Y junto a ellas, centenares de entidades, asociaciones, ONG, colectivos… que dependen del trabajo jurídico de Progestión para poder gestionar sus propios proyectos sociales. 

Al final, la persona vulnerable, aquella que entra dentro de los porcentajes de personas en riesgo de pobreza, aquella de la que se cree que está en esa situación por voluntad propia o todas aquellas personas migrantes que se encuentran en desigualdad por la brecha digital… estas personas son las que tendrán que pagar para poder salir adelante porque el Estado Social y de Derecho en el que vivimos no entiende que el dinero público se deba usar para poner a su disposición un servicio de orientación y asesoramiento jurídico, sencillamente por ser migrante. O lo que es lo mismo, porque el Estado Social y de Derecho español no les garantiza el respeto y cumplimiento de los principios fundamentales reconocidos por la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU y, lo que es peor, ese Estado Social y Derecho tampoco garantiza el respeto y cumplimiento de la Constitución Española.

Hace unos años una persona migrante participante en una actividad de la Asociación Progestión dijo una frase que hoy resulta premonitoria “No sólo no tengo futuro… es que no tengo presente”. 

Organizaciones como Progestión requieren del apoyo social, ciudadano, personal de quienes desde la solidaridad y el impulso por mejorar las cosas deciden aportar y donar de sus propios recursos para favorecer que estas entidades sociales puedan seguir funcionando. 

Toda la información sobre lo que hace y promueve la Asociación Progestión se puede encontrar en www.progestion.org, o a través de sus perfiles en redes sociales Facebook (@asociacionprogestion) y Twitter (@Aso_Progestion). Si quieres colaborar con ellos/as en la promoción y desarrollo de sus actividades puedes donar cualquier cantidad a través de: http://www.progestion.org/colabora/