La juventud migrante de Hortaleza: “Lo que les ha pasado a esos chicos es como si me hubiera pasado a mí”

"Todos somos iguales". Manifestación en el centro de menores de Hortaleza
«Todos somos iguales». Manifestación en el centro de menores de Hortaleza / Diana Moreno

Diana Moreno (@_diana_moreno_)

Los vecinos Hortaleza llevan tiempo viendo como los medios de comunicación y los políticos cuestionan la convivencia del barrio madrileño. Recientemente han presenciado concentraciones xenófobas frente a la Residencia de Primera Acogida de menores no tutelados e incluso ataques al centro, como el reciente lanzamiento de una granada el pasado 4 de diciembre. Un clima de violencia que ha hartado a muchos: para repudiar tanto dicho ataque como la campaña de criminalización que hay detrás, el pasado domingo 8 de diciembre vecinos y vecinas organizaron una concentración a la que, según fuentes policiales, acudieron más de 800 personas. Querían lanzar un mensaje claro: que quieren un barrio seguro para todos, incluyendo sus niños y jóvenes migrantes.

El encuentro tuvo lugar en el parque de Clara Eugenia, colindante con el centro de menores, y además de la asistencia de vecinos del barrio y asociaciones como SOS Racismo, Asamblea Antirracista Socialismo Libertario, contó con la participación del colectivo ex-MENAS y de jóvenes residentes o ex residentes del centro. Los adolescentes portaban pancartas hechas a mano pidiendo el fin de los mensajes de odio o recordando que “ningún ser humano es ilegal”. Los vecinos, por su parte, les contestaban: “No estáis solos, estamos con vosotros”.

Una infancia y juventud desprotegidas

Abass vivió diez meses en el centro de Hortaleza. Llegó a España hace año y medio. “Yo pensaba que cuando la gente llega a España puede trabajar”, dice; sin embargo, una vez aquí se encontró con muchas dificultades. Él dice tener diecisiete años; de hecho, asegura que en Guinea Bissau, su país de origen, tiene unos papeles que acreditan su minoría de edad, pero aquí no le creen. Tras realizarle una prueba de edad en la que le midieron la muñeca, la Fiscalía decidió que tenía 18 años. “[En el centro] me dijeron, tú eres mayor, tienes que salir”, recuerda: es la desprotección a la que se ven abocados muchos jóvenes al cumplir los 18.

Residencia de Primera Acogida del barrio de Hortaleza
Residencia de Primera Acogida del barrio de Hortaleza / Diana Moreno

Una vez fuera del centro, se quedó en la calle durante dos semanas. Ahora cuenta que una organización, Médicos Por La Paz, le está ayudando. Está acogido, haciendo una formación para ser panadero… pero su futuro sigue siendo incierto. “En la asociación podemos estar unos meses y te vas a la calle. Hace mucho frío, no tenemos casa ni nada”, dice. “Estamos muy preocupados. Necesitamos ayuda». Insiste en que los jóvenes como él necesitan formarse, trabajar… y que sin papeles todo son impedimentos. “La gente piensa que estamos aquí para quitar el trabajo. Hemos venido a trabajar y a ayudar a nuestras familias. Si nosotros no venimos, España no va a avanzar”, opina.

En Hortaleza estuvo en contacto con las asociaciones de vecinos y el pasado domingo le convocaron a la concentración. Él no dudó en mostrar su solidaridad con los jóvenes agredidos. “Estamos aquí hoy para ayudarnos”, dice.

Como no tienes familia, has venido aquí solo, no sabes dónde ir

A su lado se manifiestan sus compañeros, todos con historias parecidas. Llevan pancartas bilingües en español y árabe; uno de ellos ha escrito mal la palabra Hortaleza y en su lugar ha puesto “hortaliza”. Alguno intenta unirse a los cantos de los manifestantes a pesar de la dificultad debido al idioma. Otro de los chicos, que porta una pancarta llamando a la convivencia, pasó seis meses en el centro de menores de Hortaleza y, tras cumplir la mayoría de edad, quedó fuera y está siendo ayudado también por Médicos por la Paz. “Ellos ayudan mucho a la gente”, dice. “Ahora vivo con ellos y me están ayudando, para papeles”. Cree que el Gobierno deja a la gente en la calle, y que conseguir un piso o un trabajo es difícil: “Como no tienes familia, has venido aquí solo, no sabes dónde ir”. Respecto a la agresión al centro de menores, dice: “Lo que le ha pasado a esos chicos es como si me hubiera pasado a mí, porque yo también estuve allí, yo tengo hermanos, tengo familia”. Por eso ha acudido a la manifestación: para expresar su apoyo.

“Estamos solos y seguimos solos”

Ismael, de la asociación de ex-MENAS de Madrid, ha tomado la palabra durante el acto para agradecer el apoyo y, en la lectura de un comunicado, ha incidido en la importancia de defender los derechos humanos y los derechos de la infancia, “y más cuando nos encontramos ante una situación en la que se violan abiertamente nuestros derechos”. “Estamos solos y seguimos solos, al borde de la desprotección”, dice. “Somos estos niños que hemos decidido por causas muy diversas ejercer el derecho a moverse para más tarde darnos cuenta de que no es un derecho universal”.

Portavoz del colectivo de ex-MENAS. Concentración frente al centro de menores en Hortaleza
Portavoz del colectivo de ex-MENAS. Concentración frente al centro de menores en Hortaleza / Diana Moreno

Somos estos niños que hemos decidido por causas muy diversas ejercer el derecho a moverse para más tarde darnos cuenta de que no es un derecho universal

“Una de las expectativas que teníamos es integrarnos, pero hemos visto que hay instituciones y personas que nos impiden lograrlo”, añade. “Luchamos para mejorar; somos niños en crecimiento. Algunos fallaremos más que otros, pero no vemos que señalen a un menor nacional o turista que cometa actos vandálicos de la misma forma que nos señalan a nosotros”.

Además, ha pedido que se ponga fin a la manipulación y la desinformación, y ha opinado que se les señala por ser inmigrantes y pobres: “Tenemos suficiente con que nadie se encargue del bienestar de nuestra salud física y mental como para cargar con más miradas de odio cuando andamos por la calle”, dice. “Ahora este es nuestro lugar. Muchas y muchos hermanos haremos de Madrid un hogar para siempre, y otros seguirán adelante a otro lugar”.

Hortaleza, solidaria con la infancia migrante

Para muchos, el ataque de la granada al centro de menores no es un caso aislado sino la punta de iceberg de algo mucho mayor. La plataforma de vecinos de Hortaleza ha señalado en la lectura de un comunicado que “esta situación está alimentada por los discursos xenófobos y de odio emitidos por ciertos partidos políticos y colectivos de extrema derecha”.

"Acogida digna". Concentración frente al centro de menores en Hortaleza
«Acogida digna». Concentración frente al centro de menores en Hortaleza / Diana Moreno

Esta situación está alimentada por los discursos xenófobos y de odio emitidos por ciertos partidos políticos y colectivos de extrema derecha

“Vemos cómo la realidad del centro y de los chavales interesa que se inserte en el conflicto y nos preocupa que para afrontar los problemas cotidianos del barrio no se trabajen otras vías distintas a la exclusión y criminalización de los chavales”, dice el portavoz de las asociaciones de vecinos del barrio. Han pedido que lo sucedido el pasado 4 de diciembre se considere un atentado racista, y que la Comunidad de Madrid escuche a los trabajadores y a los chavales del centro de Hortaleza para evitar las situaciones de hacinamiento y necesidades sin cubrir del centro. Pero por encima de todo insisten en que quieren un barrio “íntegro y seguro para todas y todos”, basado en el entendimiento y el apoyo mutuo. “Estos niños y niñas del centro de Hortaleza también son nuestros vecinos”, dicen.