Posibilidad de un nido

¡Bravo por ti, Lastra!

MADRID, 18/07/2022.- Fotografía de archivo (19/06/2022) de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, que ha anunciado este lunes que dimite de su cargo por "cambios importantes" en su vida "personal", tras su embarazo, que le exigen "tranquilidad y reposo" y que le suponen una "dificultad" para compaginar "con la intensidad que exige la dirección del partido". EFE/Fernando Villar
MADRID, 18/07/2022.- Fotografía de archivo (19/06/2022) de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, que ha anunciado este lunes que dimite de su cargo por "cambios importantes" en su vida "personal", tras su embarazo, que le exigen "tranquilidad y reposo" y que le suponen una "dificultad" para compaginar "con la intensidad que exige la dirección del partido". EFE/Fernando Villar

Si hoy volviera a quedarme embarazada, cosa afortunadamente imposible, y pudiera permitírmelo, lo dejaría todo. Acabo de descubrir que esta afirmación podría haber sonado muy poco feminista, etcétera, hace nada, jo, jo, jo. Si no, ¿por qué iban a defender lo contrario Cuca Gamarra (PP) y Macarena Olona (VOX)?

Nacida en 1968, he tenido un hijo y una hija. Soy fruto de aquella basura hedionda llamada superwoman, según la cual una mujer debía ser madre, profesional de éxito, trabajadora a tiempo completo, lucir delgada como una Letizia y aullar a cuatro patas cada noche de placer. Todo lo anterior simultáneamente.

Recuerdo el día de enero de 2016 en el que la diputada Carolina Bescansa dio de mamar a su bebé en el Congreso de los diputados. Recuerdo la celebración de aquello por parte de ciertos sectores como acto relacionado con eso que llaman "conciliación" y que no existe. No existe. Repitamos: La conciliación no existe. Recuerdo que se relacionó con el feminismo. Recuerdo, en fin, la tristeza parda que me produjo aquella imagen. ¿Qué carajo hacía una mujer amamantando a su criatura en un lugar como aquel? Amamantar. Me acuerdo de mi amamantar. Amamantar. Tantas emes en esa palabra, tanto labio, tanta piel, pezón, leche, sacudida, esencia. Ammmmammmmantar.

Viene esto a la dimisión de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. Uno: Ha dimitido. Dos: Está embarazada.

Son dos cosas y solo me interesa la relación de ambas tras conocerse la noticia hace poco más de un día. No había pasado lo que dura un almuerzo cuando las dirigentes del PP, Cuca Gamarra, y de VOX, Macarena Olona, salieron a tildar de poco feminista su decisión. Pensé inmediatamente en mis dos embarazos, mis dos partos, mis dos tiempos de amamantar a mis criaturas. Ay, Lastra, pichona, no nos conocemos y probablemente nos unen pocas cosas, pero qué bien haces. ¡Bravo, por ti, señora!

No pienso entrar en si dimites o te dimiten o si la Parrala. Estás preñada, compañera. Te llevo once años, una hija y un hijo. Desde esa distancia, que no es delante ni detrás, arriba ni abajo, aplaudo tu apartarte.

Nosotras no hemos sido felices, compañera, esa es la verdad. Hemos podido prosperar más o menos en nuestras profesiones –y ¿qué es prosperar? –, hemos podido ganar más o menos dinero, prestigio, poder... Hemos podido. Pero no hemos sido felices. Me atribuyo el plural porque no he dejado de verlo. Me dirán "habla por ti", ya no me importa, porque lo que yo veo cada día es que no, que todo aquello nos ha hecho desdichadas, nadie puede ser madre, lideresa, sostén económico, modelo, actriz porno e intelectual. Ahora el simple acto de escribirlo me parece ridículo, me avergüenza admitir que lo aceptamos. Nosotras, las que te precedemos, no hemos sido felices, pero la idea de "ser feliz" es pueril. Nosotras hemos sido desdichadas.

Pongamos que no aspiro a la felicidad, que no aspiraba, qué va. Je. Pero el feminismo ha avanzado en la idea tan difusa como el sudar de los cuidados. Nosotras no es que no fuéramos felices, es que no cuidamos de nuestro ser madres. Hazlo, compañera. Hazlo porque eso deja huella, y dejando huella cría mejor herencia.

Leyendo a las Gamarra, Olona y compañía he sentido por fin que ese borrón sin nombre que fueron mis maternidades se enfocaba. Si ellas denuncian tu apartarte como una forma contraria a la igualdad es que vamos por buen camino.

Apreciada Adriana Lastra, si hoy volviera a quedarme embarazada, y pudiera permitírmelo, lo dejaría todo. No por una idea romántica de la maternidad, qué va, que se lo pregunten a mi hija, a mi hijo, que me soportan. Lo dejaría todo porque un cuerpo da lo que da de sí, y, puestas a ser sinceras y acuchillar la idea de la superwoman, yo pondría a gestar, a parir, a amamantar a los hombres. Habría que ver lo de la conciliación, la Gamarrada de la igualdad, la basurita de lo que nosotras fuimos, habría que ver en qué quedaba convertida.