Opinion · Crónicas insumisas

Securitización del cambio climático

Tica Font, Centre Delàs d’Estudis per la Pau

Securitizar el cambio climático comporta una visión excesivamente estatocéntrica del mismo en términos de amenazas a la seguridad del Estado. Bajo esta perspectiva queda evidente que la seguridad se refiere al Estado, al statu quo o las elites; pero cabe preguntarse ¿La seguridad de quién? ¿Qué amenaza provoca el cambio climático? Los estudios que abordan el cambio climático elaboran un discurso político en términos de amenazas a la seguridad, ponen el acento en los riesgos que puede conllevar el cambio climático para mantener el sistema actual de valores del mundo industrializado occidental.

Se parte de la base que el clima está cambiando, que suben las temperaturas, que cambia el sistema de lluvias, se prevén periodos de sequías y otros fenómenos meteorológicos. Estos fenómenos afectarán a la producción local de alimentos, localmente habrá escasez y ello comportará tres fenómenos sociales que son los que se consideran como riesgos a la seguridad.

Subidas de precio de alimentos. Por una parte se considera que habrá alimentos básicos como trigo, arroz o maíz, que suelen estar subvencionados en muchos estados, que pueden sufrir subidas de sus precios debido a los cambios climatológicos y la falta o restricciones de agua. Las subidas de precios de alimentos básicos se estima que provocará descontentamiento político con los gobernantes, protestas en las calles y puede llegar a producir caídas de gobiernos. Ejemplos de esta situación tenemos bastantes, uno de los últimos en Sudán en abril de 2019, donde un decreto de subida del precio del pan desencadenó toda una serie de protestas callejeras que comportó la destitución del presidente del país.

Desplazamientos masivos de población. Los diferentes efectos del cambio climático y su impacto en la producción agrícola y el abastecimiento local de la población producirán desplazamientos masivos de población, lo que hoy ya estamos llamando refugiados ambientales. Desde una visión estatocéntrica el acento del problema se sitúa en que estas personas puedan querer llegar a Europa o Estados Unidos, los estados y la Unión Europea desarrollan un discurso político de miedo o antimigratorio y través de Frontex, una política de fronteras que impida o dificulte al máximo la llegada de refugiados ambientales a nuestros países.

Deshielo del Ártico. Esta zona cercana al polo norte es muy relevante por dos elementos, con el deshielo se podrá acceder a los recursos naturales que hay en el subsuelo y que hasta ahora no eran accesibles, estos recursos serán motivo de disputas entre los estados colindantes, la competición geopolítica puede abrir un escenario de conflictividad armada entre las grandes potencias. El otro elemento relevante que se producirá con el deshielo es que permitirá abrir nuevas rutas comerciales que pueden producir chantajes entre contendientes.

El cambio climático es un fenómeno que está en marcha y del que estamos notando con contundencia sus efectos, frente a este proceso podemos actuar para mitigar sus efectos sobre las personas y sobre la naturaleza, porque ya es tarde para revertirlo o eliminarlo.

Las catástrofes sociales vinculadas a los sucesos climáticos reflejan desigualdades en las oportunidades de vivir o de sobrevivir y nos ponen de manifiesto que la violencia siempre puede ser una opción de acción para las víctimas cuando éstas se sienten abandonadas y criminalizadas por los gobernantes o por aquellos que tienen opciones para ayudarles. Hemos podido comprobar en desastres naturales relacionados con el cambio climático, el Katrina, huracán María y otros, que la gente que se quedó atrapada por no disponer de coche para abandonar la ciudad, se sintió abandonada por las autoridades políticas y cuando llegaron las fuerzas de rescate y las fuerzas militares éstas se dedicaron a proteger los supermercados ¿qué creen que pueden hacer las personas que lo han perdido todo? ¿mirar pasivamente los almacenes cerrados? Solo a las autoridades se les ocurre interpretar estas conductas como actos vandálicos.