Posos de anarquía

Sangre y tinta

Los informes ya no valen nada por sí mismos. Ni siquiera cuando provienen de la misma fuente. Las relaciones internacionales se han encargado de darles validez a su antojo, según sus propios intereses. Lo hemos visto cientos de veces, incluso en nuestro país, asistiendo a cómo nuestra ministra de Exteriores desestimaba informes de Human Rights Watch contrarios a la dictadura democrática de Mohamed VI para, después, tomar esa misma fuente y defender incursiones en Libia o Afganistán.

Pero ni siquiera tenemos que irnos a las ONGs. Podemos tomar al mismísimo Departamento de Estado de EEUU, al frente del cual se encuentra la señora Clinton. Si uno lee el último informe sobre Derechos Humanos en Bahrein que publica este departamento, fechado este mismo año, uno se topa con más de una sorpresa. Por ejemplo, asegura en sus primeras páginas que no existen informes de que el Gobierno o sus agentes hayan cometido asesinatos arbitrarios. Segunda sorpresa, tampoco ha habido desapariciones por motivos políticos. Y eso que esta misma semana, el rey Hamad bin Isa al Jalifa hablaba de indultos a quienes por haberse manifestado están detenidos por considerar que han "agraviado" a la familia real.

Mientras, el pueblo es reprimido con dureza sólo por manifestarse, por pedir mayor apertura democrática. Esa que tanto le gusta a EEUU, que tanto utiliza para irrumpir con fuerza en los países en los que tiene intereses geoestratégicos. Las manifestaciones por una mayor democracia llevan sucediéndose desde el pasado mes de febrero, antes de que el Departamento de Estado de EEUU publicara su informe con tinta, aunque esté manchado con sangre. El bloqueo informativo es tan férreo que prácticamente es imposible contrastar las informaciones... salvo para EEUU, que no duda en destacar las bonanzas del país.

¿Tendrá que ver, por ejemplo, con que este país es la base de su Quinta Flota de la Marina? ¿O que Arabia Saudí, su principal aliado en la zona, haya sido el mayor aval para la dura represión que ha recibido el pueblo? Represión, por otro lado, que ha venido reforzada con el entrenamiento que los soldados saudís han recibido en Reino Unido. Incluso la propia Rusia ha firmado este mismo año un contrato multimillonario para armar las tropas del régimen de Hamad bin Isa al Jalifa con fusiles automáticoss Kalashnikov AK-103.

Informes escritos con sangre y tinta. Informes que se maquillan o, sencillamente, se ignoran. Dato para el anecdotario: España también cuenta con su propio informe. En él se detallan, por ejemplo, 624 denuncias por tortura y malos tratos por parte de las Fuerzas del Orden en 2009, con la Policía Nacional (197 denuncias) y los Mossos d'Esquadra (190 denuncias) a la cabeza. lamentablemente y, sobre todo a la luz de las últimas actuaciones de estos Cuerpos, la cifra de denuncias no me sorprende. Lo que me deja atónito es el nivel de precisión de este informe sobre un país como España y, en cambio, el hermetismo con otros como Bahrein, Qatar o Arabia Saudí.

Y, eso sí, España ni mú.