Opinión · Posos de anarquía

Refugiados en Luxemburgo: la comitiva de la vergüenza

Hoy llegan los primeros 30 de los 160.000 refugiados que la Unión Europea (UE) se comprometió a acoger (¡en dos años!) hace ya casi dos meses. Llegan a Luxemburgo y en torno a éste, que ya se ha calificado como “el primer viaje legal de refugiados”, se ha preparado una comitiva para sacar pecho cuando, en realidad, es una comitiva de la vergüenza.

Desde Bruselas acudirán a Atenas, de donde parten los 21 sirios y 9 iraquíes afortunados, el presidente del Europarlamento Martin Schulz y el Comisario del Interior, junto al ministro de Asuntos Exteriores y de Inmigración de Luxemburgo o el propio Alexis Tsipras. Un acto con cierta pompa por parte de Europa en otro alarde de desfachatez, de cinismo y, en definitiva, de ruindad.

30 refugiados del total de 600.000 que sólo a Grecia han llegado desde primeros de año. Sólo en octubre, la cifra de migrantes que llegaron huyendo de la guerra de Siria superó los 200.000 y, a pesar de ello, los encorbatados de Europa quieren aparecer en la foto como salvadores cuando, realmente, son verdugos. Porque si la guerra -provocada y amplificada en gran parte por Occidente- fue quien les condenó al ostracismo, Europa ha sido la que ha actuado como verdugo, la que ha tratado a los refugiados como ganado, con desprecio, como meras cifras que empañan los ratios de bonanza de un país.

Europa ha sido la que ha convertido el Mediterráneo en un cementerio submarino, la que ha querido quitarse el molesto problema de los refugiados a golpe de talonario. Hace dos meses, el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, que hoy presumirá de anfitrión, proponía extender su ‘solidaridad’ a otros continentes más allá del europeo. Mientras, llegaron las lluvias y el frío y mujeres, ancianos y niños yacían a la intemperie hundidos en el barro.

Esta es la Europa en que vivimos, la misma que en 2012 fue galardonada con el Nobel de la Paz, cuyo premio fue recogido nada menos que por Durao Barroso, el cuarto hombre de la foto del Trío de las Azores. Esta es la Europa, ese club selecto, inhumano, en el que únicamente cuentan las cifras de déficit, las primas de riesgo y las cuotas con un único fin: que la riqueza crezca por arriba de manera exponencial a la pobreza por abajo.

¿Hasta cuándo vamos a seguir consintiéndolo? Hoy sacan pecho por 30 refugiados y a usted igual ni le importa. Mañana, lo harán en nuestro país por 30 parados o por 30 ciudadanos sumidos en la pobreza crónica. ¿Y saben qué? Usted puede ser uno de esos 30… o, lo que es aún peor, que desee haberlo sido.