Opinión · Posos de anarquía

Periodismo de culos

Esta mañana, en mi ronda matinal por las ediciones digitales de los periódicos, el que para muchos -cada vez menos- sigue siendo el decano de la prensa española, El País, me ha dado un motivo más para decepcionarme. La sección de Opinión contiene una serie de enlaces destacados y uno de ellos, patrocinado por AS (pertenciente al mismo grupo PRISA), se titula ‘El deporte visto de espaldas’… una manera sutil de lo que una vez en la edición digital de AS un descubre que son ‘los 50 mejores culos del deporte’. [no se incluyen los enlaces, sencillamente, por no seguir su asqueroso juego]

Sí, seguramente ya lo habrán adivinado. En esos 50 mejores culos no hay ninguno de hombre… de hecho, la misma lista es un fraude, porque incluye a mujeres que ni siquiera son deportistas, sino modelos. Claro que, ¿qué le importa al que que visita esa página si son o no deportistas? Solo quieren ver culos, da igual si de estrellas del deporte, neurocirujanas, profesoras, bomberas o barrenderas. Ellos quieren culos, AS quiere visitas y ya está.

A pesar de ser un medio deportivo, es triste que AS recurra a esta bajeza moral y no nos sorprenda después de décadas de ver utilizar a la mujer como reclamo en su edición en papel; más triste aún es que El País lo publicite. Parece que el hecho de pertenecer al mismo grupo mediático es justificación suficiente para ser altavoz del machismo, de utilizar a la mujer como un mero objeto sexual.

Eso no es periodismo, ni deportivo, ni generalista. Un periodista tiene una responsabilidad, desde mi punto de vista, muy grande. La libertad de prensa y el derecho a la información al que contribuye son -o deberían ser- un peso sobre sus hombros, una carga que uno sobrelleva con gusto, entre otras cosas, para tratar de desterrar este tipo de cultura patriarcal que me revuelve el estómago.

El País tiene la superioridad moral de vetar en su libro de estilo las informaciones sobre boxeo, por ejemplo, pero no duda en publicitar contenido machista por un puñado de visitas a la web. Asco… el mismo que cuando hace años Público salió a la calle en papel y renunció a los miles y miles de euros que reportan los anuncios de prostitución, ese ‘decano de la prensa española’ no tuvo el valor de seguir el ejemplo.

Va siendo hora de que los compañeros hagamos piña, de que todos a una nos juntemos y cuando los empresarios que dirigen los medios -a los que por lo general el periodismo les importa un carajo- cometan errores de este tipo, nos plantemos y exijamos su retirada. Quizás así vayamos desterrando el machismo y hacer ver a los hombres que aún no lo ven, que una mujer es algo más que un culo.