Opinion · Posos de anarquía

Hogar Social Madrid se toca y se larga

Qué gustazo ver salir uno a uno a la panda de neonazis del antiguo Edificio Aguilar, en la calle Juan Bravo de Madrid. ¡Ay, esas caritas que hace unos días gritaban que “el Hogar Social Madrid no se toca”. Pues, no sólo se toca sino que, además, se larga. Hala, a hacer puñetas.

Aplaudo la celeridad con que se ha producido el desalojo. Las autoridades no han permitido que este grupo de indeseables esté ni un mes. Est@s neonazis, capitaneados por la impresentable Melisa Domínguez Ruiz, tendrán que irse con su odio a otra parte mientras la gente de bien brindamos con una cerveza bien fresquita y una sonrisa de oreja a oreja.

Son muchas las derrotas que acumula esta tropa de neonazis cuya sesera no da para más. Sus mensajes xenófobos y racistas, afortunadamente, sólo alcanzan a un grupo reducidísimo de personas, incluso, entre las más desfavorecidas, que preferirían rebuscar entre los contenedores de basura que aceptar un paquete de leche de este atajo de miserables.

Por eso, hoy es un día de fiesta, porque mandar al carajo de una forma democrática a quienes no merecen ningún respeto es pura dicha. Verles humillad@s, derrotad@s y aplastados por la sociedad a la que son incapaces de captar me pone de muy buen humor. Hubo un tiempo, lo admito, en que me daba pena esa gentuza, pero con los años -y cada nueva victoria sobre ellos- he aprendido que no merecen ni eso; tan sólo me producen risa, una sonora carcajada por el ridículo tan espantoso que realizan en cada una de sus actuaciones.

¿Que es importante no bajar la guardia, no sea que extiendan sus tentáculos de ponzoña? Claro, pero disfrutemos este nueva humillación que sufren l@s neonazis, ríamos, celebremos y aplaudamos hasta que nos duelan las palmas que el Hogar Social Madrid se ha ido al lugar de donde jamás debió salir: la más sucia y negra de las letrinas.

El siguiente paso debería ser conseguir ilegalizar este tipo de agrupaciones, estas exaltaciones al franquismo, nazismo, fascismo… Espero que algún día tengamos un Gobierno con el coraje suficiente para mandar al garete a est@s cabezahuecas. Mientras tanto, ya voy por la segunda cerveza: Melisa Domínguez, esta va por ti y la cara de panolis que tanto a ti como a tus aborregados seguidores se os ha quedado. Como decía al principio: “¡Hala, a hacer puñetas!”.