Opinión · Posos de anarquía

Círculo de Empresarios o fumadero de crack

Una foto: John de Zulueta, el presidente del Círculo de Empresarios, con una pose (mueca más que sonrisa, incluida) más propia del señor Burns de los Simpsons y tras el cartel de ‘Círculo de Empresarios’ la leyenda “ideas para crecer”. Vistas las reflexiones de este lobby empresarial, echo en falta una tercera línea: “para crecer unos pocos”.

Si estuviera en manos del Círculo de Empresarios, ¿cómo se reformaría la legislación laboral para la próxima legislatura? Sencillo, trabajando más allá de los 67 años, con un única indemnización por despido de 18 días por año trabajado, un tajo a los impuestos que pagan las empresas y un sistema de pensiones mixto, con obligatoriedad de entrada de los planes privados.

Es una reforma contenida, conservadora, porque lo que en realidad les pide el cuerpo es que las empresas, en lugar de pagar impuestos, sólo reciban bonificaciones por generar empleo, eliminar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), prohibir el derecho a huelga, flexibilizar los horarios de la jornada laboral so pena de despido libre y rondas de veinte latigazos a quienes pretendan sindicarse.

Leer las propuestas del Círculo de Empresarios da qué pensar: sugiere que se ha convertido más en un fumadero de crack que en un lobby empresarial. ¿Por qué cabeza pasa exprimir aún más a la clase trabajadora? ¿Cuán grande es la avaricia de esta gentuza? Durante mucho tiempo los bautizamos como “élite económica”, pero tenemos que empezar a referirnos a ell@s como “gentuza”. Ya está bien.

Las propuestas de estos explotadores llegaron el mismo día que la OCDE, que no es precisamente susceptible de ser una abanderada de los Derechos Humanos, alertaba de cómo la clase media de los 36 países más desarrollados del mundo “está exprimida”y España es uno de los países, concluye el informe, donde más exprimida está. 

Las conclusiones de la OCDE son tan duras que cuestionan los pilares de una democracia; y eso que ni siquiera se levantan sobre datos reales, pues asegura que la vivienda representa un tercio del ingreso disponible, cuando en muchísimos casos ya es el 50% o, incluso, más.

El Círculo de Empresarios ni siquiera tira de exprimidor para apretar aún más a esta clase media debilitada: directamente la pasa por la picadora de carne. ¿De veras esperan que les guardemos algún respeto?