Opinión · Posos de anarquía

El tobogán de PP y Cs en Andalucía

El Ayuntamiento de Estepona cerró ayer el gigantesco tobogán que había instalado en sus  calles. La causa fueron las múltiples lesiones producidas a varias personas en sólo 24 horas, que es el tiempo que ha permanecido abierto al público. Después de las pasadas elecciones andaluzas del 2 de diciembre, PP y Ciudadanos montaron otro tobogán con Vox; tras meses viendo condicionada su política por el partido de extremaderecha, toca ahora aprobar los presupuestos -que llegan con mucho retraso- y tanto Juanma Moreno (PP) como Juan Marín (Ciudadanos) llegan doloridos de los costalazos que se han pegado.

Con privatizaciones de servicios públicos como carta de presentación, PP y Cs han confeccionado unos presupuestos que, por si las moscas, no presentarán debidamente hasta pasadas las elecciones municipales, no vaya a ser que les perjudiquen en las urnas. Después de esa cita electoral y dado que nuestra democracia continúa anclada en un carácter representativo más que participativo, la ciudadanía estará amordazada institucionalmente durante cuatro años.

Sin embargo, no está del todo claro que las cuentas salgan adelante, porque precisarán inevitablemente el apoyo de su socio de investidura: Vox. Mientras en el resto de España tanto Pablo Casado como Albert Rivera reniegan del partido ultraderechista entre un alud de mentiras -como que el líder de Cs haya dicho siempre que, efectivamente, se trata de un partido de extremaderecha-, Moreno y Marín mendigan públicamente el favor de Vox… que seguramente reculará, dejará de ser tan gallito y los aprobará (también pasadas las municipales para que sus votantes no vean la traición a sus valores ultra).

Mendigan porque hacen malabares lingüísticos para que Santiago Abascal y sus huestes estén cómodos, juegan con eufemismos y realizan concesiones como filtrar listados de emplead@s públicos en materia de violencia de género. Y esta mendicidad, este tobogán que han montado PP y Cs es el que realmente les puede pasar factura en los ayuntamientos andaluces, mucho más que si intentaran aprobar sus presupuestos antes del 26 de mayo.

¿Son de fiar dos partidos, como PP y Cs, que en apenas dos meses han cambiado radicalmente su discurso respecto a Vox, salvo en la Junta de Andalucía donde les insufla respiración asistida? Piénselo cuando acudan a las listas en las próximas municipales, voten en clave de pacto, porque en pocos municipios habrá mayorías absolutas y la sombra de la extremaderecha es alargada.