Opinion · Posos de anarquía

Cuando violar por turnos sólo es abuso

Imagen de archivo de una manifestación contra la sentencia de La Manada./ EFE

La sentencia del Tribunal Supremo (TS) en el juicio de La Manada de Pamplona supuso un rayo de esperanza para introducir la perspectiva de género en la judicatura, una ventana abierta para hacer una justicia más justa. Ahora, nos topamos con una Fiscalía en el caso de La Manada de Manresa que no puede estar más ciega: seis jóvenes violaron a una menor de 14 años por turnos durante un botellón, pero no ve indicios de agresión.

«Ve, te toca a ti, 15 minutos cada uno y no tardes». Así se fueron pasando a la víctima estos muchachos, mientras un séptimo, que no la penetró, disfrutó de la imagen masturbándose. Parece una escena sacada de una película porno, de esas que empiezan a ver los menores a los ocho años. No lo es, sucedió y la víctima testifica hoy mismo.

La sentencia en el caso de Pamplona fue tan esperanzadora porque introducía el concepto de «intimidación ambiental», lo que supone un punto de inflexión en ese tipo de delitos. No es necesario que se golpee directamente a la mujer ni que ésta se defienda: la intimidación del contexto, de la turba pervertida es suficiente para entender que existe agresión. Tiene todo el sentido, porque en los casos de violencia de género en los que el hombre no mata a su pareja, ¿acaso no son violencia y agresión los gritos, los insultos y los golpes en puertas, paredes y otros objetos? Lo es. Intimidación ambiental.

A pesar de contar con este referente, la Fiscalía sólo ve abuso. Penetrar vaginalmente por turnos a una menor por seis jóvenes, alumbrados por la linterna de un móvil, mientras otro se masturba no cumplen con los requisitos para concluir que hubo intimidación ambiental. ¡Qué barbaridad! Pareciera que esta fiscalía estuviera al dictado de Francisco Serrano (Vox), máximo exponente del machismo en España, ahora de baja por no saber encajar las críticas por las necedades que salen de su boca.

«No podemos olvidarnos que la lucha debe seguir y debemos ser el cambio que queremos en la sociedad, ya que esto le ha supuesto la vida a muchas compañeras. Recordad, contadlo, no les dejéis ganar a ellos». Son palabras de la víctima de La Manada de Pamplona, extraídas de una carta publicada tras conocerse la sentencia del TS. En el caso de Manresa, la Fiscalía parece haberlo olvidado. Nosotr@s no y seremos implacables con quien sí lo haga.