Opinion · Posos de anarquía

Un 25-N que mete a Vox en su ratonera

Manifestación contra la violencia machista en Barcelona – Joel Kashila.

Hoy, 25-N, millones de personas vamos a inundar las calles de toda España reclamando justicia, reconocimiento y acciones efectivas para detener el terrorismo machista que está acabando con las mujeres por el mero hecho de ser mujeres. Todo el ruido que hacen las hordas negacionistas de Vox se verá apagado por la marea morada, que arrasa con el cacareo falaz de la extrema-derecha.

Hoy 25 de noviembre, todo el país se teñirá de morado, algo con lo que ni siquiera l@s fascistas pueden soñar. Quienes saldremos hoy a las calles somos más y mejores, mucho mejores, porque defendemos los Derechos Humanos (DDHH) más esenciales, porque despreciamos el odio que Vox pretende sembrar.

El hecho de que el partido fascista malogre las mociones institucionales que condenan la violencia machista no es tan malo como nos lo pintan. En realidad, ese gesto visibiliza aún más esas mociones y, de paso, crea otra declaración institucional más: la que aisla, la que condena y la que señala a Vox como lo que es, es decir, un colectivo dañino ante el que las defensas ya se han levantado.

Por mucho que PP y Ciudadanos continúen queriendo soplar y sorber a un tiempo, esto es, desmarcándose de ciertas proclamas de Vox mientras siguen abrazándolo y blanqueándolo porque les da respiración asistida, la realidad es que en días como hoy se percibe la debilidad de esta extrema-derecha. Si tan fuertes fueran, si tanto respaldo social tuvieran, la marea fascista podría contra la morada pero no será el caso: hoy se esconderan en sus madrigueras, acobardad@s.

Vox es ruido. Vive una realidad de marketing, sacando rédito al ruido que genera falseando las estadísticas oficiales de violencia de género, abortos o migración, y presentándolas con exabruptos que se mueven entre el ridículo y el esperpento. Más allá de eso, ¿qué otras medidas proponen que mejoren la calidad de vida de sus compatriotas? Ni una. Quienes seguimos la política local y regional, que es dónde ahora mismo están ya generando en ese ruido, lo vemos día a día. Con un discurso hueco y un programa vacío, resulta tan sencillo desmontar cualquiera de sus intervenciones que a Vox le llueven tantos golpes dialéctivos de de la izquierda y ni siquiera sabe de dónde le vienen.

Su ruido, su mezquindad, su odio… hoy será aplastado por la marea morada. Son menos, son peores y hoy más que nunca, se meterán en sus ratoneras.