Posos de anarquía

La Casa Real confunde transparencia con Sálvame Deluxe

La Princesa Leonor, en el castillo que alberga el UWC Atlantic College - CASA DE S.M. EL REY

La Casa Real ha puesto en marcha su operación de lavado de imagen a costa de la princesa Leonor, pero es tanta la mugre que ha de limpiar que tan sólo sale bien parada entre sus incondicionales. La menor inicia curso en su colegio para personas ricas y los monarcas se quieren mostrar como un padre y una madre normales, cuando son parte de una élite cuyos privilegios no se han ganado, tan sólo los han heredado.

La princesa Leonor cursará los dos próximos años en el elitista colegio galés UWC Atlantic College (76.500 euros), que sólo admite alumnos de un gran poder adquisitivo y que tengan proyección, cumpliendo así con su propósito de mantener la desigualdad. Si en días previos asistimos a la presentación berlanguiana de la despedida en el aeropuerto de Barajas -una despedida real muy irreal, como si el día a día de los Borbones fuera como el de cualquier plebeyo-, ayer ya se podía ver imágenes de Leonor paseando por las instalaciones del centro educativo.

En algunos medios se ha llegado a hablar de "transparencia" de la Casa Real, ensuciando el término, porque a una escenificación impostada no se le puede atribuir tal concepto. La transparencia es otra cosa, más aún cuando desde la residencia borbona tienen tantas cosas que aclarar.

La transparencia que cualquier demócrata espera de esta monarquía caduca es la que se refiere a los tejemanejes del sobreprotegido emérito que, incomprensiblemente, continúa con ese cargo honorífico que no merece. Felipe VI heredó buena parte del malhacer de su padre y ha tendido una cortina opaca sobre su patrimonio, su verdadera relación y conocimiento de la fortuna de Juan Carlos I y sobre los costes asociados a su familia que pagamos todos los españoles y españolas y que no salen de la ya de por sí cuantiosa partida presupuestaria de más de ocho millones de euros que tiene asignada la Casa Real.

La transparencia no es ver la melena al viento de la princesa Leonor en un colegio para privilegiados; esa estrategia por la que han optado los Borbones ni los acerca al pueblo español ni mejora en nada nuestra democracia; diría más bien que hace lo contrario, pues los que no compramos en modo alguno la narrativa de necesidad de esta institución obsoleta sentimos que se nos quiere tratar como tontos, capaces de contentarnos con un Sálvame Deluxe real que nos importa un carajo.

Haría mejor Felipe VI en tomar conciencia del pueblo al que se nos ha impuesto su jefatura de Estado y poner su cargo a nuestra disposición; haría mucho mejor el Borbón en propiciar y reclamar esa referéndum para que por primera vez en nuestra democracia podamos elegir libremente sí queremos al enchufado de los enchufados, esto es, a quien hereda su trabajo sólo por ser "hijo de".