Del consejo editorial

Más lecciones del ‘Prestige’

MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA FISAC

Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia

Una prestigiosa revista médica de Estados Unidos (Annals of Internal Medicine; 23 de agosto: http://www.annals.org) acaba de anunciar la publicación de un estudio realizado por investigadores españoles (Gema Rodríguez-Trigo y otros) sobre los efectos que la participación en la limpieza del chapapote del Prestige tuvo para la salud de un grupo de pescadores de Galicia. La investigación se centró en 501 pescadores que habían participado en las tareas de limpieza comparando su estado de salud, dos años después, con el de otros 177 que no habían participado. Los resultados más notables se obtienen comparando los subgrupos de no fumadores. El estudio señala, entre los no fumadores que estuvieron expuestos al chapapote, un aumento significativo de afecciones respiratorias y de algunos marcadores de posibles lesiones pulmonares, así como de algunas alteraciones cromosómicas en linfocitos. Como los autores advierten, estos resultados no permiten obtener conclusiones clínicas, ni pueden generalizarse a otras poblaciones. ¿Qué consecuencias se pueden derivar entonces del estudio?
Los propios autores expresan clara y sabiamente sus conclusiones. Con los datos disponibles no se puede predecir cómo va a evolucionar la salud de los trabajadores y voluntarios que participan en la limpieza de vertidos de petróleo; pero hay motivos suficientes para pensar que pueden aumentar los problemas respiratorios y el riesgo de contraer cáncer. Por consiguiente, es preciso establecer programas de seguimiento, estudio y atención a los posibles afectados a largo plazo. En el caso del Prestige, el plan ya está en marcha.
Junto con el artículo, la revista publica el editorial "Lecciones para el estudio de los efectos del vertido de petróleo sobre la salud". En él se señala la importancia de la contribución de los investigadores españoles, que puede servir de referencia en EEUU, donde las autoridades se enfrentan ahora, a propósito del desastre del Golfo de México, a problemas parecidos a los que aquí tuvimos que afrontar.
Pasan los años y seguimos extrayendo lecciones del Prestige. Ahora debemos recordar una más: para poder responder adecuadamente a estas catástrofes, es preciso alentar la investigación rigurosa, independiente y sistemática sobre sus efectos, no sólo en economía y medio ambiente, sino también en la salud y a largo plazo. Pero lo de 2002… Nunca Mais.