Opinión · Dominio público

Del ‘todo es terrorismo’, a la amiga del PP: la injusticia de Alsasua

Ione Belarra

Portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso

“Si todo es terrorismo, entonces nada es terrorismo”, respondía Eduardo Madina preguntado por el caso Alsasua en el programa de la cadena SER Hora 25. Una reflexión valiente e importante en unos tiempos en que muchos tratan de avivar el odio. Parece quedar atrás la acusación de terrorismo para los jóvenes de Alsasua, pero no las durísimas penas de cárcel (las máximas posibles) para siete personas que van a ver su juventud arrebatada por una pelea de bar.

Hoy se revisa un juicio plagado de irregularidades en la Audiencia Nacional y, todas y todos los que sabemos que los altos tribunales de nuestro país son casi siempre los más alejados de la justicia, lo seguimos con preocupación. Preocupación porque la evidente desproporcionalidad de la justicia en este caso, pone en jaque los principios democráticos más básicos y el cumplimiento de los derechos humanos en nuestro país. El caso Alsasua bien podría denominarse el caso Ankara porque el procedimiento seguido más parece el de un país como Turquía, que el de un Estado que se dice democrático.

Ojalá los medios de comunicación de nuestro país se hicieran eco de las irregularidades cometidas y de la evidente desproporción. Bastaría casi con que se escuchara a las familias de los jóvenes que lo único que han exigido siempre es proporcionalidad.

Algunos datos importantes. La presidenta de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional que juzgó el caso, Concepción Espejel (Concha para su amiga Dolores de Cospedal y otros ilustres miembros del PP) está casada con alto cargo de la Guardia Civil y fue condecorada por el cuerpo con la Cruz al Mérito de la Guardia Civil con Distintivo Blanco. Así que, para hacer honor a la verdad, un caso que afecta a la Guardia Civil fue investigado por la Guardia Civil y juzgado por una persona con estrecha vinculación personal y profesional a este cuerpo.

A ello hay que sumarle que en el juicio ni siquiera se admitieron importantes pruebas para la defensa, entre ellas un vídeo grabado el mismo día de los hechos, en los que aparece una de las víctimas interactuando con personas a las que después señaló como agresores, sin identificarlos como tales en ese momento. El tribunal sí admitió todas las pruebas de la acusación.

De la mano del juicio, distintas fuerzas políticas han aprovechado para criminalizar al pueblo de Alsasua, que con mucho esfuerzo y compromiso, ha dado una respuesta pacífica y serena a quienes querían poner palos en las ruedas al camino de la paz y de la convivencia. Para tomar nota.

En un día como hoy os pido que penséis, a quienes estáis leyendo estas líneas, en el célebre poema de Martin Niemöller (atribuido a Bertolt Brecht):

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos, no pronuncié palabra, porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar”.

Soplan vientos de cambio en nuestro país, de nosotros y nosotras depende, que el cambio sea para dejar a nuestros hijos e hijas un país más justo, más democrático y más seguro. Está en tu mano, está en la mía.