Opinion · Dominio público

Cómo ir a una feria a ‘vender’ soldados y terminar como Pinocho

Jenner López Escudero

Presidente de #45SinDespidos.

Día: 29 de mayo de 2019

Lugar: Institución Ferial de Madrid (IFEMA).

Todo está preparado, los poderosos en sus stands dispuestos a presentar sus artículos a los visitantes interesados en productos militares. Allí se congregan empresarios, periodistas y un amplio abanico de estrellas, bastones y sables en representación de las Fuerzas Armadas. Todos venden sus productos con un discurso grandilocuente, como si poseyeran la verdad absoluta de que lo que exponen es lo mejor, dentro de la más lógica estrategia del marketing.

Pero sólo dedicare líneas al que procura vender su producto estrella, con más de 67.000 ejemplares., Hablaré del Ministerio de Defensa, que acude a la feria Feindef a vender a sus soldados a unos empresarios ávidos de mano de obra barata, leal y acostumbrada a trabajar sin protestar y en condiciones extremas.

Asistí a la conferencia del plan PIOL impartida por varias personas a las que iré mencionando. Comenzaba la conferencia D. Alejo de la Torre de la Calle, subsecretario de Defensa, el mismo que un día con todos sus… declaraba en prensa alegremente «que tendrían voluntad para cumplir la Ley 08/2006 de Tropa y Marinería», cosa que recordemos no se hace desde que se promulgó allá por el año 2006 hasta la actualidad.

Los halagos del subsecretario me ponían los pelos como escarpias mientras repetí que el mejor recurso del que dispone el Ministerio de Defensa es su personal; un recurso que el propio Ministerio deshecha cual juguete roto y lanza al más absoluto  fracaso laboral al cumplir 45 años.

Según avanzaba su discurso, comenzaban las medias verdades, por no decir mentiras. El señor De la Torre cifró en un 80% el total los soldados que se encuentran en unidades operativas; Defensa, una vez más, emplea datos falsos para camuflar el ERE encubierto que practica ya que ese 80% no son operativos para nada.

Pongamos como ejemplo la Guardia Real o el Cuartel General del Ejercito de Tierra, englobados dentro de la Fuerza pero claramente para nada operativos, ¿o ven ustedes operativa una unidad que sólo dispone de oficinas o al soldado montado a caballo en la puerta del Palacio Real? Ni siquiera las unidades altamente operativas lo son al 100% cuando en sus listas incorporan mucho personal de especialidades técnicas, o incluso personal apto con limitaciones físicas.

El subsecretario también habló de las condiciones físicas a las que los soldados estamos sometidos, declaraciones que más tarde recalcaba el general de división José Rodríguez García, adjunto al Mando de la Fuerza Terrestre. Pero es que se equivocan, y con todo mi respeto y subordinación tuve que corregirle allí mismo.

La realidad es que las condiciones psicofísicas de los integrantes de las Fuerzas Armadas vienen reflejadas en las valoraciones sacadas de unas pruebas psicofísicas que pasamos anualmente en el caso del Ejercito de Tierra y cada dos años en el Ejercito del Aire y la Armada Española. Es decir, si uno tiene 44 años y 364 días con las pruebas superadas eres «válido» pero, según la Ley 08/2006 de Tropa y Marinería, al día siguiente dejas de serlo.

Resulta discriminatorio, ¿verdad? Como también parece discriminatorio el hecho de que cualquier militar de carrera que no supere las pruebas de aptitud psicofísica no pierde su condición militar, cosa que si ocurre a cualquier integrante tanto de la escala de Tropa y Marinería como de la Escala de Oficiales de Complemento al llegar a la fatídica edad de 45 años.

Llegó el turno de la directora general de reclutamiento, Amparo Valcarce García, y continuaba la verborrea amable sin dejar de lado nuestro cuento de Pinocho. Cifraba en seis seis millones de euros cifraba el gasto ocasionado por la versión 4.0 de Sapromil (la cuarta versión del programa de aprovechamiento de capacidades del personal militar), pero se le olvidó dar un dato importante: el último convenio firmado por el Ministerio de Defensa sólo tiene validez hasta el 31 de diciembre de este año, por lo que podemos deducir que todo este gasto será incrementado año tras año y sin resultado alguno.

Como bien dijo allí mismo quien fuera líder de Comisiones Obreras, José María Fidalgo, desde sus comienzos Sapromil no ha conseguido colocar a ningún miembro de tropa y marinería en ninguna de las empresas vinculadas a este fracaso de convenio empresarial, cosa que no me extraña viendo los requisitos que piden o los empleos que ofrecen.

Pongamos de ejemplo el de conductor privado en la Comunidad de Madrid, empleo publicado por una empresa de VTC: ¿son seis millones de euros necesarios para hacer un copia-pega de ofertas de empleo que cualquiera puede encontrar en Google? Me gustaría dar cifras exactas en cuestión de euros, pero tristemente el Ministerio de Defensa no responde a la petición de datos que hemos realizado desde la Asociación Militar Profesional #45SinDespidos.

Fuimos testigos, en primera persona, de cómo la directora seguía deshaciéndose en halagos hacia nosotros, un colectivo totalmente abandonado, mientras nos vendían como la joya de la corona. Pero cuanto más hablaba, más errores cometía.

Contaba a las empresas cómo el Ministerio de Defensa incluía en sus «espectaculares» certificados de profesionalidad todos nuestros cursos. Lo que pasa es que el certificado de profesionalidad que expide el Ministerio de Defensa únicamente incluye tres del total de todos los cursos que se hayan realizado dentro de las Fuerzas Armadas, por lo que el currículo de cualquier soldado jamás estará completo. Ni siquiera lo expede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Es decir, tiene aproximadamente el mismo valor para cualquier empresa en la vida civil que una servilleta de bar (usada durante más de 20 años, valga la comparación).

A Fidalgo, que también tomó la palabra, tuvimos que darle un pequeño tirón de orejas, a pesar de ser el único allí presente que tuvo el valor de decir a cara descubierta que ninguna medida adoptada por el Ministerio de Defensa para paliar el drama de los soldados «contratados» temporales ha tenido un impacto.

Puede que «casualmente» se le olvidase decir que estos sindicatos que piden soluciones laborales para los soldados son los mismos que nos cierran puertas en convocatorias, como así ocurrió en la Policía Local en la región de Aragón o en los Bomberos en Huesca.

Por eso, le pediría al que fue secretario general de Comisiones Obreras que prepare mejor sus discursos; en  #45SinDespidos no damos puntada sin hilo, parafraseando a nuestro subsecretario. Tampoco es que podamos esperar mucho de los sindicatos, ya que a fin de cuentas ellos no nos representan y tampoco van a morder la mano que les da de comer.

Terminaban las intervenciones y parecía que nadie quería que tomásemos la palabra. Lógico, ya que desde que  tomamos asiento fuimos literalmente rodeados por personal de seguridad privada de la propia feria.

Pero nuestro tesón y nuestra insistencia consiguieron que en tan solo 2 minutos fuésemos capaces de desmontar de nuevo la versión difusa que el Ministerio de Defensa quiere dar del pilar básico de las Fuerzas Armadas, su tropa y marinería.

Aprovecho la ocasión para agradecer a ‘Fortium CNS’ el haberse acercado a nosotros, al final del acto, a disculparse por si su actuación había sido en algún modo incomoda, al darse cuenta ellos mismo que no éramos «antisistemas que querían reventar la conferencia» como así les habían trasmitido autoridades. También nos dijo que sus integrantes eran soldados que habían terminado su carrera militar sin que el Ministerio de Defensa les hubiese procurado ninguna salida laboral, que se tuvieron que buscar la vida.

Casos como los de ‘Fortium CNS’ están a la orden del día. Por ejemplo, faltan conductores en algunas empresas, como dijo Juan Antonio Vázquez, secretario sectorial de Material de Transporte, Electrónica y TIC de FICA/UGT. Pero el Ministerio de Defensa no ha sido capaz ni de darnos el Certificado de Aptitud Profesional (CAP) de conductores. Quizá alguien ha pensado que la asignación mensual de 643 euros que perciben los reservistas de especial disponibilidad puede costearse los más de 3000 euros que supone este certificado en la vida civil.

Pieternella De Jong, directora recursos humanos de Lockheed Martin para España y Portugal —en representación de las empresas del sector de Seguridad y Defensa— habló de puestos técnicos como los de electricista, administrativo o cocinero, puestos en los que nosotros llevamos nuestra punta de lanza a la hora de reivindicar una segunda actividad en las Fuerzas Armadas. Como allí expusimos, se trata de una segunda actividad practicada en la Policía Nacional y Guardia Civil y que funciona al 100%, una segunda actividad con total viabilidad.

Pero al final es una segunda actividad que nadie estudia porque supondría el fin de la privatización de las Fuerzas Armadas y, por lo tanto, el fin de las «puertas giratorias» para nuestros gobernantes y cúpula militar que terminan en esas empresas privadas.

Esta segunda actividad terminaría con el abandono a los soldados españoles que viven al tener que salir a un campo de batalla para el que no han sido entrenados, el mercado laboral civil.

Ya fuera del recinto, José Luis, nuestro secretario, me contaba la fábula del vendedor de caballos que anunciaba a sus ejemplares como los mejores de la cuadra, magníficos sementales, preciosos cuadrúpedos que tiraban de carros con una fuerza desmesurada de sus carros. Uno de sus compradores al tiempo le decía que el caballo le había vendido era una patraña, a lo que el vendedor le contestó que con ese mensaje jamás conseguiría revenderlo.

Nuestro mensaje al Ministerio de Defensa es que #45SinDespidos será un auténtico caballo de Troya que sabe hablar y que estará en todas las ferias y eventos que le sea posible para desmontar todas y cada una de las historias que venden modo de fábulas, como si del cuento de Pinocho se tratase.

Me despido de ustedes dejando por aquí la definición de la Real Academia Española de una las palabras más utilizadas por periodistas y por la cúpula militar:

  • Reinserción: Fin al que deben estar orientadas las penas, medidas de seguridad y otras sanciones que disponen los tribunales.

Si no es mucho pedir, rogaría que buscasen otra expresión que defina mejor el abandono sufrido por aquellos que desde muy jóvenes decidieron dedicar sus vidas al servicio de España.

Jenner López Escudero, cabo temporal y presidente de #45SinDespidos.