Estación Término

Caso Vincent Lambert: ¿Y ahora qué?

Laurence Arseguet
Soci@ctivista de DMD Madrid

 

El pasado 5 de junio el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dictó sentencia acerca del caso del tetrapléjico Vincent Lambert.  La mayoría de los jueces (12 sobre 17) ha estimado que "no habría violación del artículo 2 de la Convención Europea de los Derechos Humanos (derecho a la vida) en el caso de aplicación del veredicto del Consejo de Estado Francés" que validaba la decisión del equipo médico de interrumpir la alimentación y la hidratación en conformidad con "el derecho reconocido por la ley a rechazar un tratamiento inútil". El TEDH  "subraya que no juzga la cuestión de la eutanasia, sino la interrupción de tratamientos que mantienen artificialmente la vida" e insiste en que "el consentimiento del paciente, incluso en condiciones que le impiden expresar su voluntad, es lo que tiene que estar en el centro del proceso de toma de decisión".

 

Lambert quedó en coma, en estado de conciencia mínima, en 2008 después de un grave accidente. En 2013, el equipo médico que se encargaba de él en el hospital de Reims tomó la decisión de interrumpir la alimentación y la hidratación artificiales que le mantenían en vida, siguiendo escrupulosamente los protocolos definidos por la ley Leonetti de 2005 sobre el final de la vida. La familia se dividió: de un lado la esposa y varios hermanos a favor de "dejarle ir" (laisser partir), aduciendo que nunca hubiese aceptado vivir una vida que no es más que una lentísima agonía; y del otro, los padres y dos hermanos, fervientes luchadores pro-vida. A partir de allí se desarrolló una intensa batalla tanto jurídica como mediática en el marco más amplio, a nivel nacional, de la discusión de una ley de final de la vida prometida por el candidato Hollande.

 

Una vez agotados todos los recursos jurídicos en Francia, los padres de Vincent Lambert se dirigieron finalmente, en junio de 2014, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos: Una vez que ha hablado el tribunal, sin embargo, cinco jueces publicaron un anexo muy duro contra este veredicto, llegando a descalificar al tribunal y negarle su papel de "conciencia de Europa". La violencia de este anexo prefiguraba lo que un jurista, Denis Berthiau, declaraba en Le Monde: "El 5 de junio, el debate sobre el final de la vida volverá a encenderse en Francia y será tanto o incluso más fuerte que antes del veredicto del TEDH". Y así es. Los grupos católicos integristas están difundiendo un video rodado clandestinamente donde se puede ver a Vincent Lambert con un teléfono móvil pegado al oído y se oye la voz de su madre explicándole el veredicto; circula una petición para impedir la aplicación de la sentencia; los abogados de los padres amenazan con pedir judicialmente volver a empezar todo el procedimiento  ya que el equipo médico ha cambiado (el médico que llevaba el caso, el Dr. Kariger, dimitió en septiembre 2014, acosado por las amenazas, los insultos y las acusaciones públicas de asesinato)... Asistimos a una instrumentalización en toda regla y sin escrúpulos de este caso dramático, frente a la cual la esposa de  Lambert y los familiares que la apoyan han publicado una tribuna muy clara en Libération el 10 de junio. Su título: "Vincent Lambert ha esperado demasiado". Toman acta de la decisión del TEDH : "El TEDH ha dado a conocer su veredicto. Es muy claro: no sólo la interrupción de los tratamientos de Vincent está conforme con lo que él hubiera deseado, pero además, sus padres no pueden reivindicar unos derechos que le pertenecen sólo a él. De hecho, sólo se representan a sí mismos. En consecuencia, la decisión de interrupción de los tratamientos se debe aplicar."

 

El hospital donde está Vincent Lambert difundió, el mismo 5 de junio, un escueto comunicado  en el cual decía: "El equipo médico se reunirá próximamente y consultará el conjunto de los representantes de la familia sobre las medidas a adoptar"... Así que hoy por hoy no se sabe lo que va a pasar, ni cómo se va a terminar esta triste historia. Lo que sí se sabe es que los movimientos integristas no dudan en instrumentalizarla al máximo, para intervenir en el debate de la Ley de Final de la Vida que había prometido el candidato Hollande, que fue aprobada en la Asamblea Nacional el pasado 27 de marzo y se discutirá en el Senado el próximo 16 de junio. Y también se sabe que el lobbying de estos movimientos ha frenado por ahora la aprobación de una ley realmente valiente y progresista, como la que existe en Bélgica.

 

Pero sigue la lucha. En una entrada de blog del 10 de junio, el diputado Jean-Louis Touraine (PS) se expresaba sobre este proyecto de ley: "A partir del momento en que es el paciente que decide de qué manera quiere terminar sus días, tenemos el deber de ofrecer un abanico de opciones lo más amplio posible. Hemos presentado una moción en este sentido, que abriría la posibilidad de la asistencia medicalizada para morir.(...) Abrir un derecho no es sinónimo de imponer una elección. Sin embargo el Senado aprobará el 16 de junio próximo un texto muy por debajo de nuestra ambición. Seguiremos luchando, cuando el texto vuelva en segunda lectura delante de la Asamblea Nacional, a favor de la libertad para cada uno de elegir cómo quiere terminar su vida."