Entre leones

Un proyecto nuevo y diferente

Andan en el PSOE liado con Susana; sí, otra vez con Susana. Yo que pensaba que estaba prejubilada, dedicada a su cofradía y al cultivo clandestino de capirotes. Pues no: sigue vivita y coleando, y pretende continuar al volante del PSOE andaluz e incluso lo ha hablado consigo misma para presentarse dentro de dos años a las elecciones andaluzas con un proyecto renovado e ilusionante, como Susana Díaz 33.0.

Ya saben, nuevos rostros, nuevos proyectos; es decir, Verónica Pérez y Fernando Rodríguez Villalobos, entre otros, para conectar con la sociedad civil y militar.

Sentido común y generosidad no le queda ni para alicatar el cuarto de baño de un partidito gaditano. Pero hay que reconocerle una tozudez de pura mula y una gran adicción a sí misma. Y eso, según el manual secreto de la OMS, no es una enfermedad, ni muchísimo menos: es una virtud para todos aquellos que practican la política de tierra quemada y adoran al fósforo como símbolo fálico del fuego.

Y eso que ya no le quedan palmeros; sí, aquellos que cuando estaba en avanzado estado de gestación de su primer hijo proclamaban que era una mujer de Estado. Ahora, sin aceite donde mojar pan, van contando que ya lo dijeron ellos: Susana, cartón del dos de toda la vida de Dios. ¡Serán carteristas!

Dicen que José Luis Ábalos, en una reciente visita a Andalucía, ha sido el último en darle un toque para que dé un paso al lado, emulando a Iceta para con Illa. No sé yo si el secretario de Organización y ministro de Transportes y Grandes Nevadas habrá tenido agallas. O quizás sí: siempre está el recurso de decir las sentencias con indirectas; sí, el método Gila. Por ejemplo: "Susana, me he enterado en un foro de periodistas que, a lo peor, algún día de estos el secretario de Organización del PSOE decide enviarte a por tabaco para intentar no perder en Andalucía"

Quien sí ha dado un paso para delante ha sido el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, que ha declarado en una tele andaluza que es necesario "un proyecto político ilusionante, nuevo y diferente" para recuperar Andalucía y la Junta.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no parece tener muchas ganas de torear en su tierra, y eso le resta posibilidades. Pero quién sabe, Manuel Chaves sustituyó a Pepote Rodríguez de la Borbolla a regañadientes y después estuvo 19 años como presidente de la Junta. La sevillana, en cualquier caso, hará lo que le diga Pedro Sánchez.

Y, por supuesto, está Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que es uno de los socialistas andaluces que más y mejor está peleando desde hace tiempo contra la resignación ante la derrota que representa Susana Díaz. Es, sin duda, el primer pedrista de Andalucía y caballo de batalla para ganar el futuro.

Irene García, secretaria del PSOE de Cádiz, es harina de otro costal. Es de una vela a Dios y otra al Diablo. Así las cosas, en una reciente reunión de secretarios provinciales con Susana, se mostró absolutamente entregada a su lideresa.

Pero a los pocos días –posiblemente tras ser requerida a retratarse de una puñetera vez- ha puesto a palos otra vela al pedrismo: "El PSOE-A necesita un proyecto que genere ilusión".

Seguro que ya va por ahí diciendo a los seguidores de la trianera que se le ha interpretado mal –cariño, el video anda por ahí-, que ella nunca dijo exactamente eso y que si acaso fue con la puntita.

Menos mal que entre los secretarios provinciales que no se resignan están Francisco Reyes, de Jaén, y María Luisa Faneca, de Huelva, que son cosa seria, y que persiguen una renovación que signifique básicamente echar a Susana y buscar un nuevo líder que una al PSOE-A y construya un nuevo proyecto socialista para Andalucía que gane el voto mayoritario de los andaluces las próximas elecciones autonómicas.

Y está José Entrena, de Granada, que forma parte del ejército de  ‘lo que diga Pedro Sánchez’.

En fin, abolidos el sectarismo, la deslealtad y el mamarracho que han presidido los mandatos de Susana Díaz y restauradas la meritocracia y las ganas de trabajar, Juan Espadas, rodeado por un equipo de integración, puede encabezar, parafraseándolo, un proyecto político ilusionante, nuevo y diferente del PSOE para con Andalucía, y ganarle con el gorro a Juanma Moreno y a VOX en las próximas elecciones con la bandera de la decencia.